Su colaborador teme que se convierta en otro Fujimori

Toledo acusado por el hijo de Vargas Llosa

La crisis estalla cuando faltan unas seis semanas para la realización de la segunda ronda electoral en que Toledo, del centrista Perú Posible, debe disputar la presidencia de Perú con el ex presidente socialdemócrata Alan García. El balotaje debe realizarse a fines de mayo o comienzos de junio.

Vargas Llosa dijo en un programa de televisión que dirige el escritor Jaime Bayly, que el aspirante presidencial mintió en algunos casos, como en el de la niña Zaraí, de trece años, a quien se señala como su presunta hija fuera del matrimonio con la franco-belga Eliane Karp.

Tras afirmar que se sentía «brutalmente decepcionado de Alejandro», el periodista precisó que le «preocupa que Toledo pueda convertirse en otro Fujimori ya que, aparentemente, recurre a los mismos métodos que fueron utilizados» contra el régimen del destituido presidente Fujimori, quien se encuentra refugiado en Japón.

Sus declaraciones marcaron una ruptura con el candidato de Perú Posible, de quien fue uno de sus más importantes colaboradores y a quien acompañó durante el año pasado en la lucha que llevó a la caída del régimen fujimorista.

El autor del libro «El reino del espanto» dijo creer que Toledo es padre de la niña Zaraí debido a su gran negativa a realizarse una prueba de ADN, tal como lo solicitaban sus adversarios antes de la primera ronda electoral.

Toledo siempre ha negado la paternidad y atribuyó toda la acusación a una guerra sucia en su contra, aunque luego dijo que se sometería a dicha prueba después de la segunda ronda electoral, prevista para fines de mayo o comienzos de junio en que disputará la presidencia con el ex presidente Alan García. Vargas Llosa sostuvo que el equipo legal de su partido le recomendó a Toledo no aceptar esa prueba, porque de salir positiva podría ir a la cárcel por mentir a la opinión pública.

El periodista dijo además que Raúl Diez Canseco, candidato a la primera vicepresidencia en la fórmula presidencial de Toledo, habría pagado diez mil dólares para evitar que salgan a luz pública expedientes que relacionan al candidato de Perú Posible con el consumo de cocaína.

Diez Canseco rechazó el domingo la acusación y dijo que enjuiciará a Vargas Llosa, en tanto que otros líderes de Perú Posible calificaban al ex asesor de «traidor». Semanas atrás la revista limeña Caretas puso en duda una versión de Toledo en el sentido que en 1998 fue secuestrado, sedado y drogado para ser fotografiado y luego chantajeado.

Según Caretas, en realidad no hubo secuestro y todo al parecer fue una «escapada con juerga» en la que intervinieron cinco mujeres y se consumió cocaína.

Vargas Llosa también reveló en el programa televisivo que el millonario norteamericano George Soros entregó un millón de dólares para la campaña electoral de Toledo en su lucha contra el régimen de Fujimori.

Dijo que al parecer Soros posteriormente se sintió incómodo de las explicaciones que le dio Toledo sobre el gasto de ese dinero, por lo cual decidió no aportar más dinero a su campaña.

La controversia se produce cuando el aspirante de Perú Posible lidera las encuestas de cara a la segunda vuelta.

Un sondeo a nivel nacional realizado por la empresa Analistas y Consultores dio cuenta que Toledo tiene el 52,5% de la intención de voto frente a 47,5% de García. Es decir mantiene una ventaje de cinco puntos.

Empero, la crisis con Vargas Llosa podría tener impacto en la intención de voto de los peruanos, quienes muestran un elevado nivel de incredulidad respecto a Toledo y García, habida cuenta que la encuesta precisa que un 19% de electores piensa votar en blanco o viciado.

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