Otro capítulo del "Yomagate"
Isidoro Gilbert – Argentina
Pero Menem ayer desmintió a la prensa y a los guardias que dicen que lo vieron. «Lo veré a la luz del día; es mi cuñado y fue solidario conmigo cuando fui preso de la dictadura», declaró. Por lo que escriben los diarios, el encuentro con Yoma duró una hora y se realizó en una sala que está cerca de la entrada, donde un custodio asienta en un libro el nombre de todos los visitantes. También estuvo el abogado de Emir Yoma, Mariano Cúneo Libarona.
«Carlos, sácame de acá. En esta causa, no soy culpable», dijo Yoma según La Nación. Clarín le hace decir al más pesado: «Si caigo yo, caemos todos», y afirma que fueron dos los encuentros en el lugar de detención. El ex presidente le prometió ayuda.
Un día después de la visita del ex presidente, y también por la noche, Emir Yoma recibió a Carlos Corach, ex ministro del Interior, hoy senador nacional, y en su momento la principal espada del menemismo en gestiones dentro del Poder Judicial.
Corach fue agarrado in fraganti por periodistas del diario Pagina/12, cuya redacción está al lado del bufete del senador nacional. Allí fueron pescados el abogado de Yoma, pero sobre todo la camarista Luisa Riva Aramayo, personaje del Poder Judicial, famosa porque le encontró la vuelta en los años 90 para sacar del abismo a Amira Yoma, hermana del hoy preso más famoso, en el famoso caso de lavado de dinero que la entonces secretaria privada de Menem traía en valijas desde los EEUU. Caso conocido como el «yomagate».
En una entrevista con La Nación, la ex secretaria de Yoma, Lourdes Di Natale, dijo que Cúneo Libarona, que fue su pareja, le contó que Yoma había cobrado la coima. Por otra parte, el juez que investiga la causa, Jorge Urso, se entrevistó con el ministro de Justicia, Jorge de la Rúa, y le pidió colaboración.
«Carlos, tenés que sacarme de acá». Era domingo a la noche. River había perdido 3 a 0 con Boca. Ya había empezado Fútbol de Primera por la TV. Los fotógrafos se habían ido de la puerta del Escuadrón Buenos Aires de la Gendarmería Nacional, donde está preso Yoma, desde la madrugada del sábado último, acusado de comandar una asociación ilícita que vendió armas en forma ilegal a Croacia y a Ecuador. Las luces del edificio se apagaron para que nadie viera cuando Menem y su secretario privado Ramón Hernández llegaron para visitar a Emir, que un rato antes había sido atendido por un pico de presión. Lo dice La Nación.
El abogado de ambos, Mariano Cúneo Libarona, participó del encuentro, según los informantes. En cambio, Hernández y otros colaboradores del ex presidente habrían ingresado en la dependencia oficial, aunque no estuvieron con el preso.
Los analistas descartan que el juez federal Jorge Urso procesará y dictará la prisión preventiva del hombre fuerte de la familia política de Menem, algo que lo obligaría a pasar varios meses en prisión. Los familiares de Yoma confían en que la Sala II de la Cámara Federal considere –como ellos– que las pruebas no son suficientes para acusar a Yoma como organizador o líder de una asociación criminal, delito que prevé una pena de cinco a doce años de cárcel.
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