MONDO CANE
El «London Eye» («Ojo de Londres»), la monumental noria de observación que se ha impuesto como una de las principales atracciones turísticas de la capital británica, cumple 10 años. Inaugurada en marzo de 2000, esta ‘vuelta al mundo’, también llamada ‘Noria del Milenio’, ha acogido a más de 36 millones de visitantes a lo largo de esta década en sus 32 cápsulas acristaladas, que se elevan hasta 135 metros de altura para ofrecer vistas espectaculares de Londres y sus alrededores. Para celebrar este aniversario, la empresa que la gestiona, Merlin Entertainment Group, ha previsto un espectáculo de luces en esta noria, que tradicionalmente alberga en Nochevieja un grandioso castillo de fuegos artificiales. Pese a que en su primer año de funcionamiento, casi cuatro de cada cinco personas que se subían a la atracción (78%) eran británicos, los extranjeros forman ahora el mayor contingente de turistas (70% en 2009), según su gestor. Españoles, franceses, italianos y alemanes son los principales clientes europeos, mientras que fuera del Viejo Continente los estadounidenses son los más dispuestos a pagar la nada despreciable suma de 17,88 libras (26,8 dólares, 19,7 euros) que cuesta la vuelta completa, de media hora de duración. Originalmente prevista para una instalación de cinco años, la rueda situada en la orilla sur del Támesis, frente al parlamento de Westminster, ha obtenido desde entonces una extensión de su permiso hasta 2025.
La mayoría de los afroestadounidenses les gusta rezar antes de hacerlo, a los estadounidenses blancos les gusta hacerlo con sus mascotas, los asiáticos tienden a hacerlo mejor y los latinoamericanos piensan en el trabajo justo antes. ¿De qué se trata? Del sueño. Los resultados del sondeo Sleep in América 2010 (Sueño en América), publicados este lunes, muestran que los hábitos en la materia difieren según el grupo étnico de las personas. Los afroestadounidenses tienen la rutina más establecida: una hora antes de meterse en la cama, las tres cuartas partes de ellos miran la tele y un poco menos (71%) rezan, según confiesan. Sólo el 18% de los asiáticos, uno de cada tres blancos y menos de la mitad de los hispanos dijeron rezar antes de acostarse. Uno de cada diez afroestadounidenses e hispanos dijeron que tienen sexo cada noche, contra sólo uno de cada 100 asiáticos y uno de cada 25 blancos. Los que duermen mejor son los asiáticos, según la encuesta, que sería la primera en interesarse por las diferencias étnicas en materia de sueño en Estados Unidos.El 85% de los asiáticos dijo que tenían buenas noches de sueño al menos varias veces a la semana y la mayoría alcanzaba ese buen resultado sin ayuda alguna. Sólo el 5% de los asiáticos admitió tomar algún medicamento para dormir al menos varias veces por semana contra un 13% de los blancos, un 9% de los negros y un 8% de los hispanos. Los hispanos son los que se quejan más de que preocupaciones financieras, laborales, personales o sanitarias los mantienen despiertos, muestra la encuesta. Casi cuatro de cada diez hispanos (38%) y una tercera parte de los afroestadounidenses indicaron perder el sueño algunas noches por semana por uno de esos motivos, contra una cuarta parte de los blancos y de los asiáticos. Un 20% de los hispanos y de los negros dijeron que problemas económicos, personales o de salud le quitan el sueño todas las noches. Por su parte, los blancos son los que más reportan dormir con sus mascotas: el 14% de los blancos dijo que suelen compartir la cama con su gato o su perro.
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