El presidente argentino se reunió con Batistuta y Balbo

De la Rúa quiere a Cavallo como su aliado electoral

Por Isidoro Gilbert – Corresponsal en Argentina

 

El presidente llegó el lunes a la capital italiana pero su grupo de relaciones públicas en lugar de explicar que necesitaba de un reposo luego de los ajetreados días de renuncias y empinamientos de ministros de Economía que incluso pudieron haberlo sacado de la poltrona en la Casa Rosada, le adjudicaron estos días de espera romana, trascendencia para los negocios con los italianos. Lo más destacado fue un encuentro, preparado a las apuradas, con los ases argentinos en el calcio peninsular, Gabriel Batistuta y Ariel Balbo.

Un despropósito, al menos como mensaje a los sufridos argentinos que ansían que el nuevo ministro de Economía, su viejo conocido Domingo Cavallo, acierte con las medidas tendientes a reactivar la Economía, ahora que ya no se presenta como un economista ortodoxo, sino como un político realista.

Cavallo ha estado el martes en Nueva York con banqueros e inversores norteamericanos con intereses en la Argentina, donde les contó qué piensa hacer. Pero dejó algunas dudas, según relatan los corresponsales de los diarios más importantes, sobre el futuro de la paridad del peso, de cómo se eliminará el déficit fiscal, o cuán profunda será la reforma del Estado. Ayer en Toronto, en un momento de la Vonvención de Ministros de Economía, habló con el titular del Tesoro de los EEUU, Tim O’Neill: aquí se dice que no deja cerrada la posibilidad de un auxilio extra al blindaje de ese organismo clave.

A De la Rúa le atribuyeron, juran sus operadores de prensa, que haya lanzado la idea de que a la Alianza se integrará, para los comicios de octubre, el partido de Cavallo, Acción para la República. ¿Lo dijo o no? Es lo mismo, ya desató una polémica: el titular de la UCR, Raúl Alfonsín, dijo que digerir al ministro en el gobierno ha sido muy duro y le salió al cruce. Su segundo en el partido, el gobernador Angel Rozas, fue menos terminante: lo que importa es la política que haga ahora, no su pasado. Lo que hace ahora le gusta, claro.

Pero el cavallismo piensa que es prematuro hablar de acuerdos electorales. Antes de la trepada a la cartera económica, Acción por la República ponía sus fichas a varios gobernadores del peronismo, en la búsqueda de incrementar su bancada, hoy de solamente una docena de integrantes.

Para darle más condimento de realismo mágico, un funcionario del Ministerio del Interior, García Batallan, que pertenece al círculo íntimo del presidente, virtualmente lo proclamó candidato para 2003, cuando se renueven las autoridades nacionales.

Se están repartiendo el éxito, como si fuera inexorable. Dicho de otro modo, piensan que Cavallo triunfará y que los lauros serán para De la Rúa y los analistas no entienden si son o se hacen. En todo caso, el ministro no entregará fácilmente su objetivo de vida: llegar a la Rosada por vía electoral. Y si no le va mal, no hará otra cosa que aprovechar para él el potencial caudal político que recoja, tan etéreo hoy como la confianza que generó su retorno al gobierno, visto lo mal que están las cosas para la mayoría de los argentinos.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje