ESCANDALO EN LA AUTORIDAD PALESTINA
Por su parte, la Autoridad Palestina dictó una orden de captura contra su ex funcionario, abogado de profesión. Según Tayeb Abdel Rahim, uno de los principales ayudantes del presidente Abbas, la cobertura de los casos de corrupción palestina en los medios de difusión israelíes constituian un acto de presión contra el presidente Abbas para que se desdiga de su imposición de condiciones para la reanudación del diálogo de paz con Israel. Asimismo dijo que se trataba de una maniobra israelí para distraer la atención de un informe desfavorable a Israel de las Naciones Unidas sobre la guerra de Gaza del año pasado. El diario de Hamas, «Al-Resalah», citó a la oficina de Abbas diciendo que el presidente de la AP apeló al primer ministro israelí Beniamin Netanyahu para que solicite a la prensa que deje de desairar a la Autoridad Palestina publicando informaciones de corrupción de sus altos funcionarios.
Contraatacando a sus detractores, Shabaneh, el funcionario desilusionado por la negativa del presidente palestino de decretar el cese de funcionarios corruptos, concedió una entrevista al respetado periodista árabe-israelí Khaled Abu Toameh, del «Jerusalem Post».
Shabaneh confió a su entrevistador que se dirigió al «Post» porque algunos corresponsales extranjeros se negaron a divulgar sus acusaciones por temor a perjudicar sus relaciones con la Autoridad Palestina. Asimismo admitió que no existen órganos de prensa libres en el mundo árabe ya que sus representantes admitieron que no querían publicar nada irritante contra Mahmud Abbas (o Abu Mazen) y su gobierno.
Khaled Abu Toameh revela que Fahmi Shabaneh le mostró un video en el que Rafik Husseini, el jefe de la oficina del presidente palestino, está desnudo en el dormitorio de una mujer cristiana de Jerusalén a la que le exigió pagar su contratación como secretaria en la Autoridad Palestina con favores sexuales.
Shabaneh asimismo presentó al periodista del «Post» centenares de documentos con evidencias de fraudes, apropiación indebida y robos de tierras perpetrados por altos funcionarios.
Sal Emergui, el corresponsal en Israel del diario español «El Mundo», sitúa el tema en un contexto más amplio y brinda más información. En una nota fechada en Ramala, la capital de la Autoridad Palestina, el jueves 11, escribe : «Que el entorno del presidente palestino, Yasser Arafat, estaba inmerso en lo más hondo de la corrupción era un secreto a voces. Todos lo sabían pero nadie se atrevía a denunciarlo. Y mucho menos en público con pruebas fehacientes que localizaran el paradero desconocido de millones de dólares que llegaban de la ayuda exterior. El silencio ha sido roto ahora con estruendo por una garganta profunda palestina que da la cara destapando el Mukatagate. Se llama Fahmi Shabane, teme por su vida y su cabeza ya está valorada en un millón de dólares. Por si acaso ha comprado una parcela en el cementerio de Jerusalén.»
Shabane cuenta como Rafik Husseini, el funcionario de confianza del presidente de la Autoridad Palestina, cayó en una trampa tendida por su grupo anti corrupción: «Hace año y medio, una joven vino a mi despacho para denunciar a un dirigente importante. Me dijo que había ido a la Mukata en Ramala en busca de trabajo y que Husseini dijo que la ayudaría a cambio de relaciones sexuales. En lugar de la mujer aparecieron los funcionarios anti corrupción, que filmaron al dirigente en paños menores».
Husseini asimismo cometió otras sugestivas indiscreciones que fueron filmadas. Husseini dijo que Abu Amar (apodo de guerra de Yasser Arafat) era el más grande de los ladrones y que su sucesor Mahmud Abbas es «un líder sin carisma». Y trató de «timador» a Yasir, hijo del presidente.
Como era previsible, Hamas ya empezó a hacerse una fiesta de propaganda con estas revelaciones. Pero al mismo tiempo, este episodio debe hacer reflexionar al mundo respecto al despilfarro de recursos de la comunidad mundial en el barril sin fondo de la «causa palestina».
Si todo el dinero desperdiciado en corrupción y en guerras inútiles hubiera sido aplicado racionalmente desde 1948 a la creación de un Estado palestino en paz con Israel, hoy no sólo no habría refugiados palestinos. Palestina sería un país próspero con un desarrollo y un ingreso «per cápita» que no tendría nada que envidiarle a ninguno de sus vecinos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad