La familia estuvo a su lado hasta el último momento

Belgrado, AFP

 

La esposa y la hija del ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic permanecieron a su lado hasta último momento y recién abandonaron la residencia del barrio de Dedinje cuando el ex hombre fuerte de Belgrado partió a bordo de un vehículo hacia la prisión central de la capital la madrugada de este domingo.

En medio de la tensión reinante cuando su padre se entregaba a los policías que habían ido a buscarlo, la hija del ex presidente, Mirjana, hizo cinco disparos al aire, declaró este domingo el ministro serbio del Interior, Dusan Mihajlovic. Su mujer, Mira Markovic, lo acompañó hasta el último minuto. Siempre le fue fiel, inclusive en la acción política durante todos estos años que marcaron la historia del país. Mientras Milosevic lideraba las filas del Partido Socialista de Serbia (SPS), Mira dirigía su propio partido de inspiración neocomunista, la Izquierda Yugoslava (JUL). Según Branislav Ivkovic, alto responsable del SPS, fue para evitar un baño de sangre del que podrían haber sido víctimas sus allegados, que Slobodan Milosevic aceptó entregarse a la Justicia.

Pero también, durante las negociaciones previas a su rendición, habría evocado la posibilidad de matar a su mujer y a su hija y luego suicidarse.

En cambio, el hermano mayor de Slobodan Milosevic, Borislav, ex embajador de Yugoslavia en Moscú, se encontraba en la capital rusa en el momento en que su hermano era detenido. Horas antes de la detención, Borislav había estimado que las autoridades de Belgrado «están dispuestas a vender a un hombre por un puñado de dólares». Por otra parte se desconoce el paradero del hijo de Slobodan Milosevic, Marko, de 26 años, cuya presencia en varias capitales europeas y asiáticas fue hasta ahora desmentida.

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