Sin avances en negociaciones israelo-palestinas
El emisario estadounidense partió rumbo a Ammán, donde nuevamente debía reunirse con el presidente palestino, Mahmud Abas.
Palestinos e israelíes se imputan mutuamente la responsabilidad del bloqueo de las negociaciones.
El ministro israelí encargado del Desarrollo, Sylvan Shalom, advirtió que es «hora de decir de manera clara y neta que no habrá más concesiones suplementarias de parte de Israel para obtener el inicio de negociaciones».
Shalom, que es también primer ministro suplente, denunció el «método de los palestinos, que consiste en rechazar el reinicio de las negociaciones para obligar a Estados Unidos a ejercer presiones sobre Israel».
También subrayó que, por primera vez, el año pasado Netanyahu había aceptado el principio de la creación de un Estado palestino, así como una moratoria de diez meses en la construcción de nuevas viviendas en el interior de las colonias de la Cisjordania ocupada. Esta medida no se refiere a Jerusalén Este, ocupado y anexado por Israel en junio de 1967, donde los palestinos quieren establecer la capital de su futuro Estado.
Por su parte, la Autoridad Palestina de Mahmud Abas exige que Israel suspenda totalmente la colonización, incluyendo Jerusalén Este, como condición para reiniciar las conversaciones de paz.
El gobierno de Netanyahu lo rechaza subrayando que esta condición previa nunca fue planteada en el pasado por los palestinos.
Mitchell y el presidente Abas ya mantuvieron el viernes en Ramalá, Cisjordania, un encuentro en el que constataron su desacuerdo.
«Queremos reiniciar las negociaciones sobre la base de una delimitación de las fronteras de un Estado palestino en todas las tierras palestinas ocupadas desde 1967, incluyendo Jerusalén Este, y el término de todas las actividades de colonización», había declarado el negociador palestino Saeb Erakat. «La parte estadounidense quiere ahora retomar las discusiones sin pedir un cese total de las colonias», había lamentado Erakat.
En una entrevista publicada el jueves por el semanario estadounidense «Time», el presidente Barack Obama admitió haber evaluado erróneamente las posibilidades de paz en Medio Oriente.
«Pienso que hemos sobrestimado las posibilidades de convencerlos (israelíes y palestinos)» para que inicien negociaciones de paz, reconoció. «Es un problema insoluble», había estimado.
Ayer Sylvan Shalom hizo un balance muy negativo de un año de diplomacia de Barack Obama, estimando que «su visión no ha tenido éxito ni con los palestinos ni con los países árabes, y esto tampoco ha funcionado con Irán, Rusia y China».
Hasta ahora, ningún miembro del gobierno israelí se había permitido criticar tan severamente a la diplomacia de Estados Unidos, gran aliado estratégico del Estado hebreo. El presidente fijó la resolución del conflicto israelo-palestino como una de las prioridades de su política exterior, arguyendo que la paz en Medio Oriente transformaría el conjunto de las relaciones entre Estados Unidos y el mundo musulmán.
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