UNA MUERTE ANUNCIADA POR EL MUERTO
El presidente Colom fue totalmente exculpado, no le cabe la menor responsabilidad en el crimen. Esto es lo que acaba de dictaminar la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), organismo auspiciado por las Naciones Unidas. Su titular, el jurista español Carlos Castresana, informó además al mundo que fue Rodrigo Rosenberg quien planificó y encargó su asesinato.
La investigación demostró que el abogado Rosenberg solicitó a sus primos, los empresarios Francisco José y José Estuardo Valdés Paiz, que se ocuparan de una ejecución y, sin saberlo, se convirtieron, así, en autores intelectuales del crimen. A su vez, los hermanos Valdés le pidieron a uno de sus guardaespaldas, identificado como Nelson Wilfredo Santos Estrada, que contratara algunos sicarios para la ejecución, ignorando que la víctima era el propio Rosenberg. Las investigaciones científicas realizadas a los móviles incautados, según el titular de la Cicig, han permitido establecer que fue el propio abogado quien planificó su asesinato. Por tal crimen están detenidas 11 personas como presuntos autores materiales, mientras que los hermanos Valdés y el guardaespaldas, acusados de inductores, se encuentran prófugos de la Justicia.
Como se recordará, este episodio estuvo envuelto desde el comienzo en circunstancias inverosímiles. Entre el 14 y el 22 de mayo pasados, publicamos seis notas sobre el tema. Varias de ellas dedicadas especialmente a subrayar la participación desaforada y provocativa de la CNN y de su presentadora Patricia Janiot en la gran conspiración para hacer renunciar al gobierno progresista de Alvaro Colom. Allí destacábamos esta extraña circunstancia: el jueves 7 de mayo, Rosenberg graba un video en la oficina del periodista y comunicador radial Mario David García, quien resultó ser un golpista de tomo y lomo, ya que «en los años 80, pública, abierta, vil y descaradamente, promovió un golpe de Estado contra el presidente democristiano Vinicio Cerezo, ganador de las elecciones de 1985″, según denunció oportunamente el presidente guatemalteco. En ese video, responsabilizaba por anticipado al presidente Colom, a su esposa y a su secretario de su futura muerte. El video se mantuvo en secreto. El domingo 10 por la mañana Rosenberg sale a pasear en bicicleta, solo y dejando a su custodia en su departamento u oficina, y lo matan a balazos. Recién el martes 12 se da a conocer el video, el cual se reproduce y se difunde masivamente y se monta la campaña contra Colom a nivel nacional e internacional, en forma concertada. Aparece en primer plano el general Otto Pérez Molina, candidato del Partido Patriota, quien fue derrotado en el segundo turno de las elecciones presidenciales el 4 de noviembre 2007 por Colom en porcentajes de 52,77% a 47,23% y quien declaró cínicamente que no quería esperar a las próximas elecciones para ocupar la presidencia. Colom señaló en aquella instancia que la ciudadanía había dado un no a la trágica historia del pasado en Guatemala, que después del derrocamiento del gobierno democrático de Jacobo Arbenz en 1954 había vivido una sucesión de golpes de Estado y fraudes electorales. Ese era el pasado que se procuraba restaurar mediante estas viles maniobras. En esta instancia fracasaron. Colom quedó prestigiado y limpio de toda inculpación.
En una declaración firmada por su presidente Martín Torrijos, el Comité de la Internacional Socialista para América Latina y el Caribe felicita a la Cicig y al Ministerio Público de Guatemala por la investigación y expresa su satisfacción por el reconocimiento ético y político a la personalidad de Alvaro Colom, líder de la Unión Nacional de a Esperanza (UNE), partido miembro de la IS.
En la nota del 14 de mayo pasado, decíamos: «Estos hechos suelen no venir solos. Ayer, se anunció también un plan de desestabilización del gobierno de Honduras, encabezado por Manuel Zelaya, que ha iniciado un proceso de acercamiento a los gobiernos progresistas de la región». Eran los prolegómenos del golpe de Estado del 28 de junio.
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