La ultraderecha quedó mal parada ayer en Austria

Los vieneses desairaron este domingo a la extrema derecha en las elecciones municipales, tras una campaña xenófoba encabezada personalmente por Joerg Haider, su carismático dirigente, mientras los socialdemócratas consolidaban sus posiciones en esta capital.

Luego del escrutinio de todos los sufragios, excepto los votos por correspondencia, el FPOe de Joerg Haider recibió 20,25 por ciento de los votos contra 27,9 por ciento de las últimas municipales en Vienne en 1996, anunció la televisión nacional.

El partido socialdemócrata (SPOe), que controla la capital desde 1919, creció en la misma proporción, llegando al 46,81 por ciento y recuperando la mayoría de bancas en el consejo municipal.

El SPOe fue despojado del gobierno federal en 2000, como consecuencia de una alianza entre los conservadores y la extrema derecha que provocó una ola de críticas en el extranjero.

Este es el tercer revés electoral de la extrema derecha desde su llega al poder, luego de las elecciones de Styrie y Burgenland.

Helene Partik Pable, cabeza de lista del FPOe de Joerg Haider, atribuyó esta derrota a las críticas que suscitó la estrategia xenófoba. «La razón…es la campaña increíblemente malvada contra el FPOe», declaró a la televisión nacional.

Partik Pable aseguró que este mal resultado «no tendría incidencia para el gobierno federal», donde su partido, dijo, hace un buen trabajo. De acuerdo con los resultados parciales, el partido conservador crecía levemente hasta el 16,37 por ciento de los votos, mientras que los Verdes ganaban cuatro puntos para llegar al 12,45 por ciento de los sufragios. Más de un millón de personas, una quinta parte del electorado austríaco, fueron convocados para elegir al alcalde y el consejo municipal y provincial.

Para la extrema derecha de Joerg Haider, que no tiene cargo de responsabilidad en Viena, el escrutinio tenía el valor de un test nacional. Desde que este partido populista, que se proclama defensor de las clases bajas, entró en el gobierno, aplica una impopular política de austeridad. En Viena, donde había recibido cerca del 28 por ciento de los votos en las municipales de 1996, había caído a principios de año al 18 por ciento en intención de voto. Joerg Haider «subió» entonces desde la provincia meridional de Carintia para tomar a su cargo la campaña en Viena.

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