Atentado en el Cáucaso demuestra que la guerrilla no está derrotada
Atribuidos con reservas por Moscú a la guerrilla chechena, los atentados perpetrados el pasado sábado en el Cáucaso ponen en entredicho el éxito oficial de la «operación antiterrorista» rusa lanzada hace 18 meses.
Dos atentados fueron perpetrados en la mañana del sábado, casi a la misma hora, en la región de Stavropol (sur). El más grave tuvo lugar en un mercado de Mineralnye Vody, donde la explosión de un coche bomba causó 22 muertos y más de 100 heridos.
El segundo, también con coche bomba, tuvo lugar cerca de un edificio de la policía de carreteras de Esentuki y causó 12 heridos.
Por último, una explosión mató a dos policías que registraban un vehículo sospechoso en la república de Karachayevo-Cherkesie, fronteriza con el territorio de Stavropol.
Con un total de 24 muertos y 143 heridos, se trata del balance más grave registrado en un solo día desde el 1º de octubre de 1999, fecha en que comenzó la intervención federal en Chechenia. Esta lanzó la carrera política de Vladimir Putin, electo triunfalmente a la presidencia de Rusia seis meses más tarde.
El éxito de esta operación debería ilustrarse en la retirada parcial de las fuerzas armadas, anunció en enero pasado el presidente Putin, que confió la continuación de la lucha contra los independentistas a los servicios de seguridad (FSB, ex KGB).
El propio Putin se felicitó, en una entrevista publicada en vísperas del primer aniversario de su elección, subrayando que «las grandes formaciones» rebeldes habían sido destruidas y que las fuerzas federales controlaban todo el territorio de la república independentista, pese a los disparos y explosiones de minas diarios.
Pero el desvío de un avión ruso hacia Arabia Saudita por tres chechenos a mediados de marzo y los atentados del sábado muestran que el terrorismo, cuyo origen exacto está por determinar, está lejos de haber desaparecido.
El portavoz del Kremlin para Chechenia, Serguei Yastrjembski, acusó indirectamente a la guerrilla independentista. «Es difícil decir por el momento quién ha perpetrado estos ataques terroristas, pero su carácter recuerda con fuerza la manera de los bandidos chechenos», afirmó.
Sin embargo, el presidente independentista checheno Aslan Masjadov negó toda responsabilidad en los atentados, como había hecho tras el secuestro del avión ruso.
No obstante, no resulta claro si Masjadov controla al conjunto de los grupos armados rebeldes.
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