Hillary Clinton lo acusó de retroceder "50 o 60 años" en el reloj de la historia

Hay reminiscencias de la "guerra fría" en la política exterior de Bush

«Realismo» es el término al cual Bush recurrió para describir su política exterior.

Sin embargo, la senadora por el Estado de Nueva York, Hillary Clinton, acusa al presidente Bush de querer «retrasar el reloj en 50 o 60 años».

Con Rusia y China en el medio, las dos naciones históricamente enemigas de los Estados Unidos, Bush parece decidido a ponerse firme: escudo espacial, guerra de espías aplicando la ley del talión, y la decisión de recibir en Washington a enviados del gobierno de Chechenia.

Para el Departamento de Estado se trata sólo de una visita diplomática, y asegura que los Estados Unidos consideran a Chechenia una parte de Rusia.

Del otro lado, la visión es diferente: aquellos que Moscú considera rebeldes, serán recibidos por la administración estadounidense.

En el Christian Science Monitore, Abraham McLaughin afirma que con Bush «la visión del mundo es más dura: los objetivos de contener a la amenaza tiene prioridad sobre aquellos de resolver los conflictos».

Por su parte, el Washington Times habla de una política exterior dura, y en su edición de ayer sostiene que «la Casa Blanca de George W. Bush se está revelando más conservadora que la de Ronald Reagan».

Joseph La Palombara, profesor de la Universidad de Yale, afirma que el equipo de Bush «cree en una Estados Unidos fuerte».

El conservadorismo de Bush no es misericordioso con Moscú. Luego de la expulsión de alrededor de 50 diplomáticos rusos de Washington, el presidente de los Estados Unidos quiere encontrarse con el presidente ruso Vladimir Putin.

«Una discusión honesta sobre los intereses comunes y sobre las áreas donde podemos trabajar juntos», afirmó. Esto podría tener lugar en la cumbre del G8 de Génova (20 al 22 de julio).

Para el secretario de Estado Colin Powell, el caso de los diplomáticos no compromete las relaciones con Rusia: «queremos continuar el diálogo en donde estamos de acuerdo y en donde no lo estamos».

La colaboración, agregó, continúa en varios sectores, entre ellos el espacial.

Para el New York Times, en la relación con Rusia, Bush cambió decididamente de vereda con respecto al ex presidente Bill Clinton, y apunta a una política de aislar al enemigo de la «Guerra Fría».

Antes de la crisis de los espías, Washington ya había mostrado «aparente desprecio» hacia Moscú, rechazando, entre otras cosas, la idea de una reunión cumbre.

«Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia llegaron a su punto más bajo desde el fin de la Guerra Fría», sostiene el New York Times.

Contactos

Un alto responsable independentista checheno podría encontrarse a comienzos de esta semana con responsables estadounidenses, pese a las protestas de Moscú, informaron este domingo fuentes del departamento de Estado norteamericano.

Un encuentro con Ilias Akhmadov, «ministro de Relaciones Exteriores» de los independentistas chechenos, inicialmente previsto para el viernes, fue aplazado «aparentemente por razones de un contratiempo de calendario», informó un responsable del Departamento de Estado.

Este encuentro podría tener lugar «en la semana» y «se pensó quizás en el lunes o el martes», pero ninguna fecha concreta fue anunciada formalmente, agregó este responsable que prefirió mantenerse en el anonimato.

La idea de este encuentro con un representante independentista checheno, que será el primero de este tipo desde que el presidente George W. Bush asumiera sus funciones a principios de enero, fue fuertemente criticado por Moscú, que se opone a todo contacto con una revolución que Rusia considera «terrorista».

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