Dos semanas en Copenhague para salvar a la Humanidad del desastre
La conferencia comenzó con la proyección de un cortometraje que mostraba a una niña que duerme con su oso blanco de peluche para despertar en medio de un desierto con el suelo agrietado, y que luego es arrastrada por un violento oleaje.
Aterrorizada, la niña pide frente a la cámara «ayuda para salvar al mundo». Hasta el 18 de diciembre, cuando terminarán las negociaciones en presencia de 110 jefes de Estado o de gobierno, los representantes de 193 países (según la ONU) tratarán de encontrar un acuerdo que permita limitar a dos grados el aumento promedio de la temperatura del planeta con respecto al nivel anterior a la era industrial. Los delegados debían elegir su camino en cuanto entraban al centro de conferencias: una puerta roja para el calentamiento climático, o una verde para «votar por la Tierra». ¿Superstición o convicción? Nadie atravesó la puerta roja, a pesar de que dos jóvenes vestidos de gris trataban de atraer a los visitantes con carteles que decían: «Proteja sus intereses».
Esta conferencia sólo será un éxito «si una acción significativa e inmediata comienza» el mismo día en que terminen sus trabajos, advirtió el máximo responsable de las cuestiones climáticas en las Naciones Unidas, Yvo de Boer. «Los países en vías de desarrollo esperan angustiados una acción tangible e inmediata», declaró.
El ex vicepresidente estadounidense Al Gore llamó a los principales países emisores de CO2, como Estados Unidos y China, a actuar de forma «urgente» para frenar el calentamiento climático, en una entrevista difundida el lunes por un canal de televisión francés.
«La crisis no deja de agravarse a gran velocidad, y es necesario tomar más decisiones políticas a escala planetaria para intentar obtener los cambios necesarios para que los países clave del mundo la resuelvan», dijo Gore, Premio Nobel de la Paz 2007, al canal France 3, que difundió la entrevista al tiempo que se abría la Conferencia de la ONU sobre el Clima.
Según Al Gore, se produjeron «cambios significativos en Estados Unidos y en China, pero esos cambios no van tan lejos como podría esperarse».
«Cada día la crisis se agrava con 90 millones de toneladas (de gas carbónico) que van a la atmósfera y la comunidad científica nos ha advertido que las consecuencias pueden ser aún peores y llevarnos a una catástrofe si no actuamos de forma urgente», sostuvo Gore.
Mientras tanto, toma cuerpo la idea de una financiación inmediata, estimada en 10.000 millones de dólares anuales hasta 2012.
No obstante, los países en vías de desarrollo advirtieron claramente que las discusiones sobre la financiación no podrán detenerse allí.
«Esto no significará absolutamente nada si no hay, más allá, un aumento significativo» de los montos, explicó a la AFP Dessima Williams, que preside la Alianza de los Pequeños Estados Insulares (Aosis).
El «Climategate», el caso de los mensajes electrónicos de científicos pirateados en Inglaterra, explotado por los escépticos del calentamiento para cuestionarlo, también llegó a Copenhague.
Los científicos y los delegados consideran que no tendrá impacto en las negociaciones, como el principal negociador norteamericano, Jonathan Pershing. Pero Rajendra Pachauri, presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evolución del Clima (IPCC), denunció un intento de «desacreditar» a dicho panel, que se apoya en «21 años» de trabajos con toda transparencia.
En cambio, Arabia Saudita consideró que «el nivel de confianza» en la ciencia estaba afectado y exigió una investigación internacional.
Una petición firmada por diez millones de personas en el mundo exigiendo un acuerdo ambicioso antes del 18 de diciembre fue entregado ayer lunes a los organizadores de la conferencia por la campaña de movilización sobre el clima, «TckTckTck», para recordar el tic-tac del reloj.
DENUNCIAN UN «CLIMATEGATE
El caso de los mensajes electrónicos de expertos sobre calentamiento global manipulados por piratas informáticos en Inglaterra, conocido como «Climategate», es un «intento de desacreditar» al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), consideró su presidente el lunes en Copenhague. «El reciente incidente de robo de emails de científicos de la Universidad de East Anglia demuestra que algunos están dispuestos a recurrir a la ilegalidad, tal vez para desacreditar al IPCC», afirmó el presidente del grupo de expertos premiado en 2007 con el Nobel de la Paz, Rajendra Pachauri, en la apertura de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Clima.
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