Bolivia. Se confirma el giro a la izquierda en América Latina

Magnífica victoria del pueblo boliviano

Desde el Palacio del Quemado unos minutos antes de la medianoche uruguaya (dos horas menos en Bolivia) Evo Morales dijo ante una multitud alegre y fervorosa que desbordaba la Plaza Murillo que el pueblo boliviano está haciendo historia con su conciencia y su vocación democrática, junto a otros pueblos de América Latina; que se pronunció por una rotunda mayoría por un proceso de cambios, y que el gobierno reelecto asumía la enorme responsabilidad de acelerar ese proceso y avanzar en la aplicación de un programa en beneficio de las grandes mayorías populares, que no es un proyecto y un programa sólo del MAS sino de todo el pueblo. Vamos hacia la igualdad y la unidad del pueblo, afirmó, y en la elección se dio un gran paso en ese camino.

Es lo que confirman los resultados de las elecciones más democráticas y participativas de toda la historia boliviana, desarrolladas con respeto absoluto de todas las normas según confirman todos los observadores (lo que fue por cierto la antítesis de la elección del domingo anterior en Honduras). A esto se sumó la participación por primera vez de los bolivianos residentes en el exterior (en Argentina, España, EEUU, Brasil, México) gracias a la nueva Constitución, que fue refrendada en el referéndum del 25 de enero de este año y constituye un gran ejemplo a seguir. La delegada del Centro Carter, Jennifer McCoy, dijo por su parte que fue una proeza haber organizado en apenas 6 meses el padrón biométrico, que englobó a más de 5 millones de electores y mediante el cual, además, los pueblos indígenas tendrán representación en 7 circunscripciones. Tanto el ex presidente colombiano Horacio Serpa, jefe de la misión de observadores de la OEA, como el delegado de la Unión Europea, José Antonio de Gabriel, confirmaron la absoluta transparencia de los comicios.

Los resultados preliminares, ya admitidos por todos los sectores de oposición, dan la victoria a Evo Morales por más del 62% de los votos, contra alrededor de un 23% para Manfred Reyes Villa. La ventaja puede aumentar a favor de Evo según lleguen más votos de las zonas rurales (que favorecen al MAS en la proporción de 71 a 21) y de los bolivianos en el exterior. Préstese atención ahora a las cifras por departamento. Según las estimaciones preliminares, Evo gana en La Paz (73%), Cochabamba (66%), Oruro (65%), Potosí (68%), Chuquisaca (54%) y Tarija (45%). En los dos últimos había vencido la oposición en los plebiscitos de enero de este año y de agosto 2008. La oposición gana en los 3 departamentos restantes, que integran la «media luna» secesionista, pero en ninguno alcanza el 50% y en todos ellos el MAS creció. Así ocurrió en Santa Cruz, donde es mayor el movimiento separatista pero el MAS ha ido reduciendo las diferencias, y también en el Beni, mientras que en Pando están peleando cabeza a cabeza. Evo Morales hizo en su discurso un recuento de los senadores ganados por el MAS en cada departamento.

Éste es otro aspecto fundamental. En el Senado de 36 bancas el MAS tiene ahora 12 y pasará a 25 (Evo estimó que puede llegar a 26), en tanto 10 irán al Plan Progreso de Reyes Villa y 1 para la Alianza Social de René Joaquino, ex alcalde de Potosí. En la Cámara de Diputados de 130 miembros el MAS llega a 88 y habrá 40 para Reyes Villa. En ambos casos el MAS sobrepasa la mágica cifra de los 2/3, y podrá aprobar las leyes que marca la Constitución sin la retranca de la oposición, como ha sucedido a lo largo de todo este año.

En estos años ha sido constante la progresión experimentada por el MAS. En las elecciones generales de 2002 (que ganó con el MNR Gonzalo Sánchez de Losada, que después tuvo que salir disparado a EEUU, donde está ahora), el MAS sacó el 20,94% de los votos, un poquito por encima de la Nueva Fuerza Republicana de Reyes Villa. Compárese adónde ha llegado cada uno ahora, y eso que el opositor era la cabeza de una alianza de fuerzas. Como prueba del crecimiento sistemático del MAS, en diciembre 2005 Evo ganó la presidencia con el 53,74% en el primer turno, derrotando al ex presidente Jorge Tuto Quiroga que logró apenas el 28,59%. Evo sobrepasó también la mayoría absoluta (50,7%) en la elección de constituyentes de julio 2006. En el referéndum revocatorio de agosto 2008 el presidente fue ratificado con el 67,41%, mientras Reyes Villa fue revocado como prefecto de Cochabamba. En el referéndum para la ratificación de la nueva Constitución el SI, impulsado por el gobierno, triunfó con 61,43%. Ahora la dupla Morales-García Linera fue reelecta con más del 62%. Adviértase, de paso, como invariablemente la decisión de los grandes temas nacionales ha sido confiada al pueblo, que se expresó en elecciones y plebiscitos sucesivos.

Con razón Evo podía decir que ahora no se pudo ganar en todos los departamentos, pero se avanzó en todos aquellos en que nunca se había ganado, y que se siguen sumando al proceso fuerzas de las capas medias, de intelectuales, de profesionales, a los cuales envió su saludo, y conjuntamente a los trabajadores, a los movimientos sociales y a los movimientos cívicos. La elección es, en su opinión, la expresión de una gran revolución democrática y cultural en Bolivia, y hay un amplio camino abierto para la aplicación de la nueva Constitución, con participación de todos los sectores.

 

LUNA LLENA

«Ahora ya no existe la ‘media luna’, tenemos la luna llena» (de un manifestante en la Plaza Murillo, entrevistado por Telesur).

 

ACELERARA LOS CAMBIOS

La reelección por abrumadora mayoría del presidente de Bolivia, Evo Morales, le permitirá acelerar su proceso de cambios gracias a una amplia mayoría en el Congreso y al debilitamiento de la oposición, informó AFP.

Morales, de 50 años, que obtuvo un arrollador triunfo en la primera vuelta en las elecciones del domingo con más del 60% de los votos, anunció que «el tener los dos tercios en el Congreso me obliga a acelerar el proceso de cambio» iniciado en 2006 con la nacionalización de los recursos naturales de su país.

El primer presidente indígena del país se quejó en varias ocasiones de que las trabas que durante su primer mandato le puso la oposición, atrincherada en el Senado, le impidieron llevar más allá el fortalecimiento del papel del Estado.

Para el sociólogo y columnista Ricardo Paz, Morales «está en una bifurcación del camino: o toma este rumbo de profundizar la democracia, ampliar la participación ciudadana o cae en la tentación autoritaria de tratar de construir un proyecto de poder excluyente».

Un proyecto que consistiría en convertir al MAS (Movimiento al Socialismo) en un «partido hegemónico al estilo del PRI de México (en el poder entre 1929 y 1997), del Partido Colorado de Paraguay (seis décadas de gobierno)» y que «es una tentación que va a estar presente de una manera muy fuerte», manifestó Paz. En esa línea, «es muy probable que el presidente en las próximas horas vaya a cubrir por decreto supremo las acefalías (vacantes) de la Corte Suprema de Justicia, del Tribunal Constitucional», advirtió Paz, algo que iría «en detrimento de la independencia de poderes».

La politóloga Jimena Costa, profesora de la Universidad Mayor de San Andrés, que fracasó en su afán de estructurar para estas elecciones una candidatura de oposición única, puso en alerta frente a la figura del mandatario izquierdista, de quien dijo que «es el estereotipo del caudillo autoritario de la cultura política boliviana».

«El gobierno debe tener fiscalización y frenos y límites porque sino siempre corren el riesgo de hacer mal uso del poder y de los recursos», agregó.

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