El destino de Battisti en manos de Lula
El caso Battisti, reclamado por su país por cuatro asesinatos ocurridos al final de los años 70, tras haber pasado exilios en México y Francia, donde se convirtió en autor de novelas policíacas, pone en las manos de Lula una decisión que divide a juristas y políticos y que ha enfrentado a Brasil e Italia.
Consultada por la AFP, la Presidencia brasileña no comentó sobre cuándo o en qué sentido podrá manifestarse Lula, pero una fuente oficial recordó que Brasil tiene «una tradición de conceder protección y asilo, sin ejercer juicio de valor».
Battisti recibió refugio político en Brasil en enero pasado, concedido por el ministro de Justicia, Tarso Genro. Esa decisión abrió una crisis con el gobierno de Silvio Berlusconi, que insistió en su pedido de extradición ante la corte suprema.
La Corte brasileña contestó el miércoles el refugio y autorizó la extradición de Battisti, aunque reconociéndole a Lula la última palabra. Cinco de los cuatro jueces estimaron que los delitos atribuidos a Battisti no pueden ser considerados políticos.
El abogado de Battisti, Luis Roberto Barroso, dijo el jueves a la AFP que confía en que Lula no extraditará al italiano. «No veo razón por la que el presidente retrocedería de la decisión política que su gobierno ya tomó en enero concediéndole el refugio», afirmó.
El constitucionalista Joao Antonio Wiegerinck, en cambio, estima que Lula respetará otra tradición: «La de seguir las determinaciones del Poder Judicial para evitar crisis entre los poderes».
Si Lula no sigue el parecer de la corte por la extradición, abrirá «un precedente que quiebra la harmonía entre poderes», dijo el constitucionalista a la AFP.
El presidente del Senado, José Sarney, se declaró este jueves favorable a la extradición.
El canciller italiano, Franco Frattini, dijo que con la extradición «los familiares de las víctimas de Battisti finalmente obtienen justicia», mientras la prensa de ese país consideró que marcará «el fin de una época» de terrorismo.
Battisti, que se declara inocente de los asesinatos por los que fue juzgado, en su ausencia, en Italia, espera por la decisión final con una huelga de hambre iniciada el viernes pasado, con la que espera llamar la atención de Lula.
«No volveré vivo a Italia, prefiero morir en Brasil», advirtió el martes el ex extremista a parlamentarios brasileños y a su abogado.
El Ministerio de Justicia alertó hace una semana que la decisión por la extradición de Battisti pone en peligro la situación de los 4.183 refugiados de 76 países que Brasil acoge. «Representantes de diversos países, principalmente de América Latina, ya señalaron su interés en anular el refugio de sus nacionales», advirtió el ministerio.
Brasil acoge desde hace años a los militantes italianos Achille Lollo, Luciano Pessina y Piestro Mancini, de las Brigadas Rojas, y de los que rechazó pedidos de extradición de Italia. Otro caso polémico fue el refugio en 2006 del colombiano Francisco Antonio Cadena Collazos, «cura Camilo», vinculado a la guerrilla de las FARC y que tampoco fue extraditado.
La tradición de refugio de Brasil no hace distinción entre izquierdistas, derechistas, dictadores o ex guerrilleros.
Asilados conocidos fueron el ex dictador paraguayo Alfredo Stroessner y los ex presidentes del mismo país Raúl Cubas y Lino Oviedo. También pasaron por Brasil Marcelo Caetano, que sucedió a Antonio Salazar en el gobierno de Portugal (1968-1974), y el ex premier francés George Bidault (19621966).
Te recomendamos
¿mesías?
Milei rendirá tributo al mesiánico Rebe de Lubavitch, que predicaba supremacismo racial judío
Desde proclamarse mesías y decir que los judíos son la raza superior hasta los escándalos de pederastia encubiertos por la organización: este es el movimiento al cual Javier Milei rendirá tributo en el Palacio Libertad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad