Irán acusa a Occidente y a Pakistán por el atentado
Irán pedirá a Pakistán que extradite a Abdolmalek Righi, líder del grupo rebelde sunita Jundalá («soldados de Dios»), declaró ayer, lunes, el general Mohammad Alí Jafari, el jefe de los Guardianes de la Revolución, la leal guardia de la República Islámica y de su guía supremo.
Por su parte, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad pidió, durante una conversación telefónica con su homólogo paquistaní Asif Ali Zardari, cooperación para luchar contra los «terroristas», informó la agencia oficial Irna. «Irán y Pakistán tienen relaciones fraternales pero la presencia de elementos terroristas en Pakistán es inaceptable y el gobierno paquistaní debe aportar su ayuda para que los criminales sean detenidos lo más rápidamente posible y sancionados», declaró Ahmadinejad.
Irán afirma que los miembros de Jundalá encuentran refugio en Pakistán y se infiltran en Irán a partir del territorio paquistaní para llevar a cabo sus operaciones.
Abdolmalek Righi reivindicó la responsabilidad del ataque, había afirmado el domingo el fiscal general de Zahedan, capital de la provincia de Sistán-Baluchistán.
«Hoy, un servicio de inteligencia del país nos ha presentado una nueva prueba que demuestra que el grupo abominable de Abdolmalek Righi tiene lazos directos con los servicios de inteligencia estadounidense, británico y desgraciadamente paquistaní», declaró el general Jafari, citado por la agencia Isna.
«Sin ninguna duda, este individuo actúa por orden de estos servicios», aseguró, afirmando que responsables iraníes viajarán próximamente a Pakistán «para mostrar estos nuevos documentos».
Irán ya había acusado, el domingo, a Estados Unidos y a Gran Bretaña de implicación en el atentado.
El comandante del ejército de tierra de los Guardianes de la Revolución, el general Mohammad Pakpur, había afirmado que los miembros del Jundalá están «entrenados y equipados» por los servicios secretos estadounidenses y británicos.
Washington condenó el atentado el domingo y negó cualquier implicación en él.
El ministerio británico de Relaciones Exteriores también negó este lunes «en los términos más enérgicos, cualquier afirmación de que este ataque tiene algo que ver con Gran Bretaña».
En el atentado suicida del domingo murieron siete comandantes de los Guardianes de la Revolución, entre ellos dos generales: Nur Alí Shushtari y Rajab Ali Mohammad Zadeh.
El grupo Jundalá ha multiplicado en los últimos años las acciones armadas, cada vez más espectaculares, en Sistán-Baluchistán, provincia situada en la frontera con Pakistán y Afganistán. Abdolmalek Righi dirige este grupo rebelde sunita que reclama una mayor autonomía para la región.
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