Francia. La meteórica carrera de Jean, el menor de la familia

El entorno del presidente Sarkozy defiende a su hijo

Echar a la fosa de los leones «a una persona, sin fundamento, de forma excesiva, es algo que nunca está bien» afirmó el jefe de Estado francés, interrogado por la prensa.

«Jean Sarkozy no tiene menos derechos que otros. Ni más ni menos (…) Es un político como los otros. Y no será porque es el hijo del presidente de la República que tendrá menos» derechos, había afirmado horas antes Henri Guaino, uno de sus más influyentes consejeros especiales en el Elíseo.

Jean Sarkozy, nacido en setiembre de 1986 e hijo menor del primer matrimonio del presidente francés, está en segundo año de derecho. Desde junio de 2008, es consejero general (diputado provincial) por Neuilly sur Seine, adinerado distrito del oeste de París del que su padre fue alcalde (1983-2002), en el departamento de Hauts de Seine. Desde hace un año, está al frente del grupo regional de la Unión para un Movimiento Popular (UMP, derecha) que llevó a su progenitor a la Presidencia.

Jean Sarkozy, un apasionado por el teatro según sus allegados, se casó en 2008 con la hija del dueño de una gran empresa de electrodomésticos de familia judía. Y aunque desde hace dos años aprende hebreo, no se convirtió al judaísmo, afirma el diario Le Parisien, que revela que dentro de algunos meses, el presidente francés será abuelo de un varón.

Su nombramiento, a partir de diciembre, al frente del Establecimiento Público de Urbanismo de La Defense (EPAD), organismo que su padre dirigió en 2005 y 2006, provocó una oleada de críticas hacia el ‘clan’ del presidente francés, acusado por la izquierda francesa de «nepotismo», cuando faltan seis meses para unas elecciones regionales en las que la derecha quiere recuperar terreno. La izquierda controla 24 de los 26 consejos regionales de Francia.

El EPAD se ocupa de la política urbanística de las 160 hectáreas de La Defense, el mayor distrito de negocios de Francia, en el noroeste de París y uno de los más importantes de Europa, con tres millones de m2 de oficinas, 2.500 empresas y 150.000 empleados.

En la misma línea de defensa se pronunció el primer ministro francés, François Fillon, al afirmar que el presidente del EPAD «es elegido (ndlr: por los diputados provinciales de Hauts de Seinte) y no designado». «El hecho de ser el hijo del presidente de la República no da más derechos pero tampoco menos», afirmó Luc Chatel, portavoz del gobierno francés.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje