El presidente de EEUU invitó a su colega de Argentina a la Casa Blanca

Bush hablará con De la Rúa: intentarán acelerar el ALCA

Isidoro Gilbert – Argentina

 

Para el presidente argentino es una oportunidad para poder explicar el sesgo de su política exterior y sobre todo, la difícil coyuntura que llevó a cambiar el timón en el Ministerio de Economía. Esto dicho a pesar de que el jefe de Estado y su canciller sobre todo, conocen de sobra que el encuentro es de carácter hemisférico, donde todo lo referente a las relaciones bilaterales pasa a un segundo plano, o para otro momento.

El objetivo de la Casa Blanca es que la cumbre de Quebec, entre el 21 y el 22 de abril, donde se abordará cómo va el proceso de integración económica, debe ser un éxito del mandatario norteamericano, una fuerte señal de que realmente está interesado en América Latina. Mostrar que es distinto a su antecesor, que no pasó de los gestos, y para que el Congreso norteamericano, ante las buenas perspectivas, le apruebe el famoso fast track que necesita para llevar el ALCA a concretarse antes del 2005, si es posible.

No hay en este encuentro una historia secreta, una hábil gestión diplomática, pero el trámite no carece de algunos aspectos interesantes. Obviamente, desde la cancillería proclaman que el encuentro fue gestionado por su titular en enero cuando conversó con el secretario de Estado, Collin Powell. La historia es diferente. Desde que Bush juró como nuevo presidente, sus asesores le propusieron una agenda global para avanzar sobre la concreción del ALCA. George W. quería comenzar con el mexicano Vicente Fox, pero para no ofender a Canadá, la serie de encuentros la inició Jean Chrétien, primer ministro del vecino norteño de los norteamericanos visitando la Casa Blanca.

Un plan meticuloso

Cumplido este paso, se realizó en Guanajuato la cumbre mexicano-estadounidense que cumplió su cometido: México tiene el 90% de su comercio con su vecino, pero el bombardeo a Bagdad, el día de la cita, le cayó mal a los mexicanos, a su mandatario en especial.

Más tarde Bush en la visita que le hizo Andrés Pastrana abordó el ALCA, pero también narcotráfico y las negociaciones del gobierno colombiano con las FARC, donde no se las ve con buenos ojos. El encuentro aguardado con expectativas es el que hará el brasileño Fernando Henrique Cardoso el 30 de este mes, porque ya se sabe que Brasil tiene sus reservas en cuanto a conformar en los tiempos norteamericanos la integración hemisférica.

Para Cardoso, primero hay que solucionar las metas, entre las que se encuentran la eliminación de todo tipo de barreras para la producción latinoamericana dirigida hacia los EEUU. Brasil sostiene que una negociación desde el Mercosur es más fuerte, porque de a uno, Washington puede imponer sus criterios con más facilidad.

En lo formal, esa es la posición del Palacio San Martín pero en el corazón del canciller como en el del flamante equipo económico, el ALCA sería más atractivo. Es lo que sostiene Chile. El presidente Lagos estará el 12 de abril en Washington, una semana antes del evento canadiense. Ya se sabe que La Moneda dejó a todo el Mercosur con la boca abierta cuando anunció que negociaba un trato por separado para ingresar al Nafta, el sistema integrador de los tres países de Norteamérica, paso que le causó malestar especialmente a los brasileños. Buenos Aires no se quejó en serio ya que si pudiera haría lo mismo pero el comercio del Mercosur será vital para la Argentina por mucho tiempo.

«No al capitalismo»

John Maisto, el hombre del Consejo nacional de Seguridad de los EEUU que sigue a Latinoamérica, es el autor intelectual de esta serie de encuentros que comenzó con el canadiense y finalizará con el argentino. La idea de la Casa Blanca es que su inquilino tenga en Quebec un encuentro exitoso, sin manifestaciones hostiles como ha tenido la Organización Mundial de Comercio en Seattle (EEUU) y Praga y que pueden repetirse en la capital argentina cuando entre el 4 y 5 de abril se reúnan los ministros de comercio del hemisferio, para preparar la documentación para Quebec.

La CGT del camionero Hugo Moyano y la CTA de Víctor De Gennaro, preparan manifestaciones anti ALCA para esos días. «No ALCA pitalismo», es una de las consignas que se pueden leer en muros porteños.

Las fuentes norteamericanas descartaron que el encuentro Bush-De la Rúa provoque alguna sorpresa. Es un gesto del norteamericano porque Argentina, entre los países más grandes de América Latina, no había entrado en la agenda. «Todos tienen que regresar contentos de Quebec», resumió una voz autorizada. El presidente escuchó ayer otra voz interesante: la del presidente italiano Carlo Azeglio Ciampi. Le dijo que Europa es también un palenque donde recostarse.

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