
Al menos 33 personas murieron y 50 resultaron heridas en un atentado suicida con coche bomba perpetrado ayer viernes en un mercado de una localidad de mayoría chiita en el noroeste de Pakistán, según un nuevo balance anunciado por la policía.
“Hay 33 muertos y más de 50 heridos. Veinticinco personas muertas fueron identificadas. Los otros cuerpos están en muy mal estado, completamente mutilados”, afirmó un portavoz de la policía de la Provincia de la Frontera Noroeste.
La explosión tuvo lugar en la localidad de Ustarzai, cerca de una parada de autobús, en un lugar de afluencia en el que los habitantes realizaban las compras del fin de semana antes de la fiesta musulmana del Aid el Fitr, que empieza el lunes para celebrar la ruptura del ayuno de ramadán.
Un portavoz de Kohat, una ciudad cercana al lugar de la explosión, aseguró que 33 personas murieron y 56 resultaron heridas en la explosión de un coche bomba. El anterior balance registraba 14 muertos y numerosos heridos.
La explosión, con un todoterreno cargado con 150 kilos de explosivos, dejó pedazos de cuerpos esparcidos por el mercado y destrozó tiendas y automóviles en Ustarzai, un pueblo montañoso del noroeste que une la ciudad militar de Kohat con Hangu, otra ciudad chiita.
Por el momento no fue reivindicado este último atentado en el noroeste paquistaní, donde impera la violencia de los militantes islamistas, calificados por Estados Unidos como una amenaza potencial en el país nuclear.
El mercado estaba abarrotado a esa hora con mucha gente comprando alimentos para el fin de semana y la celebración del Fitr, la comida que marca el final del ramadán, que los paquistaníes esperan que empiece el lunes con la luna llena tras el mes de ayuno.
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