El primer año del socialista Lagos
Santiago de Chile, ANSA
La recuperación de las tradiciones republicanas y el normal funcionamiento de cada poder del Estado son los principales logros del presidente chileno, Ricardo Lagos, que el próximo domingo 11 cumple su primer año de mandato.
El 11 de marzo Lagos cumple un año en el poder, al que llegó tras ganar estrechamente al líder de la derecha opositora, Joaquín Lavín, en una inédita segunda vuelta de los que fueron los comicios más reñidos del siglo.
Lagos se impuso sólo por 187.407 votos, transformándose en el segundo socialista en llegar al Palacio de La Moneda después de Salvador Allende (1970–1973), que gobernó 1.000 días antes de ser derrocado por una Junta Militar encabezada por Augusto Pinochet, hoy procesado y bajo arresto domiciliario por graves violaciones a los derechos humanos bajo su régimen (1973–90).
El actual mandatario chileno asumió ocho días después del controvertido regreso al país de Pinochet, quien permaneció detenido 503 días en Londres por orden de la justicia española que quería procesarlo por violaciones a los derechos humanos.
Con la imagen del anciano ex dictador, de 85 años, que regresaba a Chile, el presidente socialista emprendió el desafío de gobernar a un país que desde 1990 intenta consolidar su transición a la democracia.
El regreso del ex dictador significó, de alguna manera, un compromiso de Chile con la comunidad internacional en cuanto a que podía hacerse justicia con Pinochet en su propio país.
En abril se inició el histórico antejuicio que terminó con la pérdida de su inmunidad parlamentaria como senador vitalicio y lo puso a disposición de los tribunales para ser indagado judicialmente.
Durante el año se vivieron tensos momentos en las delicadas relaciones cívico-militares, pero no pasaron de ser más allá que escaramuzas controladas por el gobierno, sobre todo luego que en diciembre Pinochet se negara a ser interrogado por el juez Juan Guzmán, que acumula 253 querellas en su contra.
Pinochet por primera vez cede y se somete a la declaración indagatoria, tras la cual fue sometido a proceso y puesto bajo arresto domiciliario, situación que fue confirmada ayer 8 de marzo por la Corte de Apelaciones.
«Las instituciones funcionan: el Ejecutivo gobierna, el Parlamento dicta leyes, el Poder Judicial administra justicia, las instituciones morales dicen lo suyo y la ciudadanía se expresa libremente», dijo Lagos al destacar los principales logros de su gobierno en este primer año, entrevistado por distintos medios de prensa.
«Chile anda por el mundo con orgullo de nuevo. Cuando se escriba la historia, el año 2000 va a ser un hito histórico. Por lo que pasó, y eso no es mérito del gobierno. Ocurrió porque Chile estaba maduro para dar este paso», opinó.
Lagos también destacó de su primer año de administración la recuperación de la economía que venía de una caída del 1,1 por ciento en 1999.
Chile creció el año pasado en un 5,4 por ciento, lo que le da al país, a su juicio, «un aspecto muy sólido».
«Este crecimiento lo tienen muy pocos países en el mundo, un superávit fiscal después de tener un déficit, un crecimiento de las exportaciones de 16 por ciento y un saldo positivo de más de 1.400 millones de dólares en la balanza comercial», enumeró.
«Pero lo más importante» –afirmó– «es tener una sociedad más justa y por eso el proyecto de evasión tributaria (que está en el parlamento) que no es por molestar a nadie».
En lo negativo, Lagos mencionó primeramente el desempleo que se mantiene elevado y durante el 2000 tuvo como promedio un 10 por ciento para luego descender al actual 8,4 por ciento.
Respecto de los derechos humanos, Lagos consideró que hay heridas difíciles de cerrar «porque no hemos tenido una lectura común de lo que pasó, recién ahora la hemos tenido, es el gran avance de 2000 y el mérito de las Fuerzas Armadas cuando se produce el Informe» de la Mesa de Diálogo, destacó.
En esa instancia por primera vez, los institutos armados reconocieron públicamente que hubo desaparecidos y que muchos de ellos fueron lanzados al mar.
Los militares incluso proporcionaron antecedentes acerca de lugares donde habrían tumbas clandestinas, cuyos datos permitieron identificar a cuatro altos dirigentes comunistas desaparecidos en 1976.
Lagos reiteró en distintas entrevistas que no se siente particularmente complicado por el tema de derechos humanos ya que, explicó, los casos están radicados en los tribunales.
En cambio, el presidente chileno precisó que está centrado en un país que «va a crecer un 5,5 por ciento, que va a mantener un ritmo de creatividad cultural, va a avanzar en construir bases de una sociedad que sea más justa, a través de lo que hagamos en salud, educación, en reformas al aparato del Estado».
Respecto de su política externa, Lagos consideró que Chile va a seguir «dando pasos importantes».
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