ETA mató con coche-bomba a policía vasco
Madrid, Reuters
La explosión de un coche-bomba atribuida al grupo separatista vasco ETA mató a un policía e hirió a otro en el País Vasco ayer viernes, mientras los políticos se preparan para una crucial elección regional.
La policía arrestó luego a dos sospechosos de estar implicados directamente en el atentado.
El raro ataque contra la propia fuerza policial del País Vasco siguió a una reciente ofensiva contra ETA que ha llevado a una serie de detenciones, incluyendo la captura en Francia de quien se cree es el líder militar del grupo.
Funcionarios españoles de seguridad han intensificado sus intentos de controlar a ETA antes de las elecciones del 13 de mayo en el País Vasco y han advertido de un posible incremento en la violencia.
El jueves, un supuesto comando de ETA robó una gran cantidad de explosivos en Francia, incrementando los temores de más atentados.
La muerte del policía elevó a 27 las atribuidas a ETA desde que el grupo separatista suspendió, en diciembre de 1999, su cese el fuego unilateral.
El grupo, que trata de instaurar un estado vasco independiente en el norte de España y suroeste de Francia, ha sido vinculado a unas 800 muertes desde 1968.
Los dos efectivos víctimas de la explosión del viernes cayeron al parecer en una trampa, ya que respondían a una llamada denunciando disturbios callejeros por simpatizantes de ETA en Hernani, una población intensamente pro ETA en las inmediaciones de San Sebastián.
Los agentes se toparon con un coche que bloqueaba una calle y, cuando esperaban la grúa que lo remolcaría, el vehículo hizo explosión.
El agente Iñaki Totorika Vega, de 25 años, murió, mientras que su compañero sufrió lesiones leves, dijo la policía.
Líderes políticos de distintas tendencias condenaron a ETA. «La sociedad vasca nunca os ha dicho que dejéis de defender vuestras ideas. Os ha dicho una y otra vez que las defendáis sin pegar tiros, sin matar a nadie, que os comportéis como personas y no como animales», dijo el presidente del gobierno regional, Juan José Ibarretxe.
Miles de ciudadanos se congregaron en distintas poblaciones a lo largo y ancho del País Vasco al mediodía del viernes para una vigilia silenciosa en honor de la víctima más reciente de ETA, en una sombría ceremonia ya rutinaria después de cada asesinato.
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