El IRA reabrió el diálogo para el desarme y la paz
Belfast, Reuters
El IRA reabrió las conversaciones con el organismo gubernamental de desarme de Irlanda del Norte, mientras los primeros ministros de Gran Bretaña e Irlanda conversaban en la provincia, en busca de apuntalar su tambaleante proceso de paz.
No obstante, el Ejército Republicano Irlandés advirtió que Gran Bretaña deberá apegarse a su parte del pacto en el tortuoso proceso de paz, creando arreglos aceptables de vigilancia policial en la volátil Irlanda del Norte y disminuyendo su presencia militar.
La guerrilla del IRA congeló las discusiones sobre desarme en el verano boreal de 2000, acusando a Gran Bretaña de renegar en sus promesas sobre los espinosos temas policial y militar.
«Como una muestra de nuestro empeño y a pesar de la posición del gobierno británico, el liderazgo del IRA ha decidido emprender más discusiones con la IICD (siglas en inglés de Comisión Internacional Independiente sobre Entrega de Armamentos)», dijo el grupo clandestino en un comunicado entregado a periodistas en Belfast.
«Para que este proceso sea exitoso, el gobierno británico debe cumplir con sus obligaciones. Debe cumplir el acuerdo pactado con nosotros», dijo el IRA.
La difusión del comunicado se planificó de manera que coincidiese con la iniciativa del líder británico Tony Blair y de su homólogo irlandés, Bertie Ahern, para forjar un acuerdo con las partes rivales en la provincia, mantener a flote el Acuerdo de Paz del Viernes Santo de 1998 y garantizar que el frágil gobierno de coalición en la provincia siga intacto.
El Sinn Fein, el aliado político del IRA que comparte el gobierno autónomo con el probritánico Partido Unionista del Ulster (UUP), dijo que el comunicado del IRA «crea espacios» en el actual atolladero.
El partido desafió a Gran Bretaña a responder de manera positiva.
Pero el UUP, el principal grupo protestante de la provincia, vertió un balde de agua fría sobre la oferta del IRA y señaló que no avanza lo suficiente para poner fin a un estancamiento en el gobierno autónomo y a la tensión entre los partidos.
«Es, claramente, un golpe preventivo diseñado para tratar de volcar la presión y la culpa sobre otros», dijo a Reuters el líder del UUP y primer ministro de la provincia, David Trimble.
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