Recuento de votos confirma la reelección de Ahmadinejad
El Consejo de Guardianes de la Constitución confirmó ayer lunes la reelección de Ahmadinejad, luego del recuento del 10% de los votos, escogiendo urnas «aleatoriamente» en todas las provincias del país, según informó la televisión pública iraní.
El jefe del Consejo, el ayatolá Ahmad Janati, informó por carta al ministro del Interior, Sadeq Mahuli, del resultado de esta operación, boicoteada por los candidatos derrotados.
«Confirmamos el resultado de la décima elección presidencial», declaró Janati, según la misiva citada por la televisión. «La mayoría de las objeciones no fueron consideradas como fraudes sino como irregularidades menores que se producen en cada elección. No son significativas y las denuncias no tienen por lo tanto fundamentos», estimó.
Centenares de miembros de las fuerzas de seguridad estaban desplegados en las calles de Teherán al momento del anuncio del veredicto del Consejo de los Guardianes, según testigos, para disuadir a la oposición de organizar nuevas manifestaciones.
Este recuento parcial tuvo como objetivo ponerle término a las acusaciones de fraude a gran escala que lanzaron los tres rivales de Ahmadinejad, Mir Hosein Musavi, Mehdi Karubi y Mohsen Rezai.
Una comisión especial creada por el Consejo de los Guardianes de la Constitución, instancia electoral suprema de Irán, había recibido la orden de proceder a un recuento del 10% de las urnas.
Los tres rivales del presidente, que pedían un recuento de todos los votos expresados, declinaron formar parte de esta comisión. El lunes por la mañana se organizó una reunión entre la comisión y representantes de Musavi para examinar una propuesta alternativa presentada por este, pero el encuentro no sirvió para hallar una solución a la crisis.
Las acusaciones de fraude y la oposición a la reelección del presidente provocaron una serie de protestas, inéditas desde la revolución de 1979, que dejaron 20 muertos y centenares de heridos. En 15 días «más de 2.000 personas» fueron detenidas en Irán y cientos «desaparecieron», según la Federación Internacional de Ligas de los Derechos Humanos (FIDH). En paralelo, Irán liberó a cinco de los nueve empleados locales de la Embajada de Gran Bretaña detenidos y aseguró que no desea reducir sus relaciones diplomáticas con Occidente.
Confirmando la liberación de sus cinco empleados, el gobierno británico se declaró «muy preocupado» por el mantenimiento en detención de los otros cuatro, lo que el primer ministro Gordon Brown consideró «inaceptable e injustificable».
Compartí tu opinión con toda la comunidad