MONDO CANE
El artista belga Jan Bucquoy inaugurará este fin de semana una original muestra en Bruselas en la que expone la ropa interior de algunas personalidades, como los calzoncillos del ministro belga de Finanzas o el tanga de una ex actriz porno.
Es la segunda vez en 25 años que Bucquoy lanza su «Museo del Slip», una pequeña galería en la que la ropa interior de los famosos aparece en vitrinas o enmarcada, casi siempre acompañada de un certificado de autenticidad.
Los calzoncillos de rayas azules y blancas del ministro de Finanzas, Didier Reynders, se exhíben al lado de un tanga de la ex actriz de porno francesa Brigitte Lahaie, colocado sobre la carátula de una de sus películas.
Actores, presentadores de televisión y responsables políticos, la mayoría de ellos belgas, pero también algunos franceses, donaron igualmente sus prendas a Bucquoy, que se felicita de sus «adquisiciones».
Con esta muestra, pretende «atacar la idea de la jerarquía, promover la igualdad, la fraternidad y la libertad. Y al mismo tiempo, es una experiencia surrealista», afirma el artista, conocido en Bélgica por sus sonadas ideas, como la organización anual de una tentativa de golpe de Estado burlesco contra el Palacio Real de Bruselas.
Bucquoy emprenderá después una gira europea para exponer su muestra, que empezará en noviembre en Francia, donde tiene previsto solicitar una prenda de ropa interior a la primera dama, Carla Bruni-Sarkozy.
Buzz Aldrin, tripulante de la misión Apollo 11, que llegó por primera vez a la Luna en 1969, afirmó que, durante su viaje espacial, había visto unos extraños destellos al cerrar los ojos. No sería el único. En misiones posteriores, otros astronautas habrían experimentado lo mismo.
«Ocurrió en la primera noche de viaje hacia la Luna, una vez pasados los cinturones de Van Allen. Cerramos las ventanillas y apagamos las luces (…). De repente vi un fogonazo, y después otro. Y antes de que pudiera moverme para comprobar qué era, se había ido. Puede que fuera un reflejo. Me quedé así hasta que decidí ir a dormir». Así contaba Aldrin un misterio que es, en realidad, un fenómeno habitual en el espacio.
Aldrin continuaba, «Parecía obvio que aquello estaba dentro de la nave, puesto que las ventanas estaban cerradas. Al regresar lo contamos y la siguiente misión fue informada. Y subieron ahí arriba, y ellos también pudieron ver las luces con sus ojos cerrados». Como recoge el blog Fogonazos, este es un suceso frecuente en los viajes de los astronautas.
El mismo blog afirma que lo que ven los astronautas, aun cuando tienen los ojos cerrados, no es ningún «Expediente X»; sino que el fenómeno tiene una explicación perfectamente científica. Lo que los astronautas de aquella expedición de hace 40 años estaban viendo eran partículas de radiación cósmica, que atravesaban sus párpados llegando a golpear la retina. De esta forma, el cerebro recibía una falsa señal que interpretaba como un destello.
Unas partículas que han sido ahora objeto de estudio para los astrónomos del observatorio espacial Chandra de Rayos X y del Gran Telescopio de ESO. La fuente de esos haces de luz es la energía que desaparece en la explosión de una estrella, que a la vez es la que impulsa la aceleración de partículas en el universo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad