Varios incidentes en aviones de Airbus tras caída de Air France
Un Airbus A330-200 de una compañía de bajo coste australiana que volaba entre Japón y Australia tuvo que realizar el jueves un aterrizaje de emergencia en la isla de Guam, en el océano Pacífico, tras un conato de fuego en la cabina.
Ninguno de los 203 pasajeros ni miembros de la tripulación resultó herido en este vuelo de la compañía Jetstar que había despegado de Osaka (oeste de Japón) y se dirigía a la localidad australiana de Gold Coast, a unos 50 km al sur de Brisbane (este de Australia).
El vidrio derecho de la cabina de pilotaje comenzó a humear y después se prendió fuego cuando el avión llevaba ya cuatro horas de vuelo, obligándolo a un aterrizaje de emergencia a las 02H20 locales (16H20 GMT del miércoles) en Guam.
«Un equipo de investigadores partirá esta mañana (jueves) hacia Guam para iniciar la investigación», afirmó un responsable de la Oficina australiana de seguridad en los transportes al canal de televisión Sky News.
El avión afectado es del mismo modelo que el aparato de Air France que cayó en el océano Atlántico el 1 de junio cuando volaba entre Río de Janeiro y París con 228 personas a bordo, en la catástrofe aérea más grave de los últimos años, que sigue sin explicación.
El miércoles, otro Airbus, un A320 de la compañía área española de vuelos chárter Iber World con 180 pasajeros noruegos a bordo, tuvo que efectuar un aterrizaje de emergencia en la isla española de Gran Canaria después de que uno de sus reactores se prendiese fuego.
«Poco después de su despegue del aeropuerto de Las Palmas, el avión tuvo que dar media vuelta debido a indicaciones de que no estaba todo en orden», declaró a la AFP Christian Groenli, responsable de la agencia de viajes Ving, que fletó el vuelo.
Varios pasajeros de este vuelo de Las Palmas a Oslo citados por los medios de comunicación noruegos informaron de un reactor en llamas y de pequeñas explosiones.
«Fue muy espantoso. Salían llamas del motor. Oímos varios ‘bums'», declaró uno de ellos a la página web Verdens Gang. Este accidente tampoco causó heridos.
Un día antes había sido un Airbus 340-300 de la aerolínea china Air China con 155 pasajeros a bordo el que realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto Cheremetievo de Moscú. El avión efectuaba un vuelo que había despegado de Milán con destino Pekín y transitaba por Rusia. El incidente se produjo tras el fallo de uno de los motores.
«Se supone que este tipo de cosas no deben ocurrir. Todo el mundo querrá saber lo que ocurrió», declaró a Sky News en Australia Geoffrey Thomas, responsable de la publicación de aeronáutica Air Transport World.
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