Sacerdote, condenado por abuso de menores
El Tribunal determinó que el religioso no cumplirá en forma efectiva la pena hasta que la sentencia quede firme en un tribunal de apelaciones, aunque estará inhibido de abandonar el país.
Grassi tampoco podrá tomar contacto con tres menores que lo acusaron ante la Justicia y que estaban bajo su tutela en la privada Fundación Felices Los Niños, de ayuda a unos 6.000 niños desamparados, con fuertes vínculos con el poder político en los años 90.
«El Tribunal resolvió por unanimidad la condena a Julio César Grassi a la pena de 15 años de prisión por resultar autor de delitos de abuso sexual y corrupción de menores, agravados por ser responsable de la educación y guarda de la víctima», según el texto leído en la sesión, con el religioso presente.
El Tribunal también dispuso absolverlo de la acusación de dos de los menores de la Fundación que dijeron a la Justicia haber sido víctimas de numerosos casos de abuso sexual.
Al conocerse la sentencia, estallaron incidentes y agresiones entre grupos que se manifestaban frente a las puertas del Tribunal, en la ciudad de Morón, en la periferia oeste de Buenos Aires, unos a favor y otros en contra de Grassi, aunque no se registraron heridos ni detenidos.
«El fallo no dejó conforme a nadie, vamos a apelar», dijo Nora Schulman, dirigente del Comité por los Derechos del Niño, entidad no gubernamental.
En Argentina, donde el culto católico es mayoritario, tres sacerdotes fueron condenados desde 2002 por abuso sexual de menores, con penas de 8 a 24 años de prisión, mientras que dos obispos renunciaron al verse envueltos en escándalos sexuales.
Activistas de izquierda portaban banderas y pancartas con las leyendas «Cárcel a Grassi violador», en apoyo a los abogados defensores que habían pedido 37 años de prisión.
Por el contrario, seguidores del sacerdote levantaban carteles con inscripciones tales como «No sean injustos. Grassi: la dignidad de un hombre que ayudó a los niños».
Compartí tu opinión con toda la comunidad