Investigación. La Justicia abrió una causa por homicidio involuntario

Misterio: El océano Atlántico se tragó el vuelo 447 de Air France

«Es una mala noticia, evidentemente, ya que hubiésemos preferido que las piezas fueran del avión y que tuviésemos informaciones», reaccionó el secretario de Transporte francés, Dominique Bussereau, a la radio privada francesa RTL.

El ministro francés de Defensa, Hervé Morin, anunció el viernes el envío de un submarino a propulsión nuclear a la zona del Atlántico en la que desapareció en la noche del domingo al lunes el vuelo AF447, que cubría la ruta entre Río de Janeiro y París.

«Gracias a su sistema de detección podría ayudarnos a salvar las cajas negras», explicó el ministro, quién precisó no tener «informaciones nuevas» sobra la búsqueda de los restos del avión.

Morin también indicó que no se podía descartar un acto de terrorismo como causante del accidente, aunque admitió que no hay «ningún elemento o pista que nos permita corroborar eso».

El jueves, un helicóptero de la Marina brasileña rescató del mar un fragmento que las autoridades brasileñas identificaron inicialmente como un «pallet» (un soporte del sector de cargas del avión), que resultó ser de madera, un material no utilizado en los aviones, y dos boyas, indicó el Departamento de Control Aéreo brasileño.

De las manchas encontradas en la zona, la que acompañaba los restos encontrados era de aceite y no kerosene, anunció el Ministerio de Defensa brasileño. El ministerio reiteró en cambio que la gran mancha localizada el miércoles sí es de combustible del Airbus de Air France.

Por otra parte, la Fiscalía de París anunció el viernes que abrió una causa judicial sobre la desaparición del avión por «homicidio involuntario». La instrucción del sumario estará a cargo de la magistrada Sylvie Zimmerman.

Este viernes por la mañana, la Oficina de Investigaciones y Análisis francesa (BEA), a cargo de la investigación técnica de la catástrofe, publicó un comunicado en el que señala que la investigación mostró «incoherencias entre las diferentes velocidades medidas». Esto lo pudo establecer «basándose en el análisis de los mensajes automáticos trasmitidos por el avión».

El avión posee diferentes calculadores cuyo objetivo es medir la velocidad y «se constata que había una incoherencia entre estas velocidades» medidas, explicó una vocera de la BEA.

La investigación también permitió confirmar «la presencia a proximidad de la ruta prevista del avión sobre el Atlántico de importantes células convectoras características de las regiones ecuatoriales». Esto corresponde a fenómenos de tormenta particulares.

Teniendo en cuenta las mismas informaciones trasmitidas por el avión, el constructor aeronáutico europeo Airbus envió una recomendación a todos sus clientes, que concierne a todos los modelos de aviones que construye, para recordarle a los pilotos los procedimientos a seguir en caso de incoherencias en las velocidades indicadas. Esta recomendación, denominada «télex de información sobre el accidente» (Accident Information Telexes, AIT), fue autorizada por la BEA y es clásica en caso de accidente. Se trata de recomendaciones sobre los procedimientos a seguir en determinadas circunstancias, según el manual de referencia de los aviones.

En este AIT, Airbus confirma que el A330 enfrentaba turbulencias extremas, que envió varios mensajes de fallas al centro de mantenimiento de Air France y que había una incoherencia de las velocidades indicadas. Por quinto día consecutivo una flotilla de aviones y buques continuaba el viernes la búsqueda de restos.

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