"Reality show". Un 47% de los consultados no sabe que dentro de un mes se renueva el Congreso

Los argentinos se ríen de los políticos en la televisión , pero ignoran qué se vota en junio

El programa se llama «Gran Cuñado» y es un «reality show» del popular animador Marcelo Tinelli, por cuyo set desfilan actores maquillados que encarnan desde la presidenta Cristina Fernández hasta a jefes de la oposición.

«Reírse de los políticos es un gesto masivo que permite tolerarlos. Si hasta ellos, los candidatos satirizados, dicen que les conviene», opinó Horacio González, sociólogo y profesor de la estatal Universidad de Buenos Aires (UBA).

Pero no tanta risa causó que un 47% de encuestados por el Centro de Opinión Pública de la (privada) Universidad de Belgrano haya respondido erróneamente o admitido no tener ni idea de que dentro de apenas un mes se renueva la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.

«Hay un alto desconocimiento de lo que se vota, porque las candidaturas testimoniales generan confusión», dijo Orlando D’Adamo, director del Centro.

Las candidaturas testimoniales son una invención del ex presidente Néstor Kirchner (2003/2007), marido de la mandataria, jefe del peronismo y candidato a diputado, que consiste en poner a los kirchneristas más populares como mascarones de proa.

La polémica constitucional estalló porque se supone que los ‘testimoniales’ no asumirán si son elegidos y le dejarán el lugar a los que les siguen en la lista.

«En Argentina la gente está desenganchada de la política y se empieza a enganchar a través del humor», analizó Hugo Haime, politólogo y encuestador.

Tan desprendida está la gente de la vida política que ningún partido o alianza, ni siquiera de la oposición, se dignó llamar a elecciones primarias para designar candidatos.

Pero un escalofrío recorrió las espaldas de los gobernantes cuando apareció en las pantallas la ‘doble’ de Cristina Fernández, con sus tics, su coquetería y sus ademanes imperativos.

«¿No podemos dejarla un poquito al costado a la Presidenta?», recomendó en tono poco amigable el ministro de Justicia, Aníbal Fernández.

El gobierno tembló cuando el voto telefónico de millones de televidentes, en un programa líder con 36 puntos de audiencia, nominó a la mandataria entre los candidatos a ser echados de la casa del burlesco «Gran Cuñado», versión política de «Gran Hermano».

El kirchnerismo suspiró aliviado cuando la primera expulsada fue Elisa «Lilita» Carrió, la presidenciable liberal cristiana derrotada por Fernández en 2007.

«Hay muchos políticos que desearían ser imitados y estar en un lugar que todo el mundo ve y se ríe de los personajes», reflexionó Luis Quevedo, sociólogo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y especialista en medios.

Pero en la memoria colectiva están vivas aún las grotescas escenas en TV del ex presidente Fernando de la Rúa (1999-2001), del ala conservadora de la UCR.

De la Rúa sufrió burlas en el programa de Tinelli con un imitador que lo representaba torpe y confundido, meses antes de caer en medio de una rebelión popular.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje