ANALISIS INTERNACIONAL

OBAMA SE PRESENTA EN LAS AMERICAS

La cumbre en Puerto España será también la primera reunión de los 34 jefes de gobierno democráticos de América Latina, el Caribe, Canadá y Estados Unidos desde la polémica cumbre que tuvo lugar en 2005 en Mar del Plata, Argentina.

Desde 1994, las cumbres se han celebrado sin regularidad. Hasta la fecha se han realizado cuatro Cumbres de las Américas, dos de ellas con carácter extraordinario, y una serie de cumbres a nivel ministerial celebradas desde 1994. La administración del presidente demócrata Bill Clinton auspició la primera reunión regional de dirigentes en la Cumbre de Miami hace 15 años.

El presidente Obama le ha dado trascendencia a este foro. Nombró al embajador Jeffrey Davidow como Asesor de la Casa Blanca para la Cumbre de las Américas.

El diplomático Davidow supervisará los preparativos para la participación del presidente en la Cumbre y, en conjunción con el Departamento de Estado, ayudará a administrar la diplomacia relacionada con la Cumbre en la región.

El embajador Davidow ha pedido licencia para ausentarse de su cargo de presidente del Instituto de las Américas, en la Universidad de California, en San Diego y servir como Asesor para la Cumbre. En su carrera de 34 años como funcionario del Servicio Exterior, el embajador Davidow fue secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental y embajador en México, Venezuela y Zambia, además de servir en varias otras embajadas de Estados Unidos en América Latina y África antes de retirarse en 2003.

El presidente estadounidense anunció que participará en la reunión multilateral con «un espíritu de igualdad», quiere hablar con sus colegas, quiere oír cómo otros países están manejando la crisis.

Una de las principales preocupaciones y prioridades a las que se enfrentan los 34 países que participarán en la reunión de abril será la crisis económica mundial, y si Estados Unidos tendrá o no en cuenta las necesidades de América Latina. La reactivación económica de Estados Unidos no sólo moderará y reducirá los problemas en América Latina. Washington también puede ayudar a resistir las peligrosas medidas proteccionistas que frenan las importaciones o la inversión extranjera, y promover al mismo tiempo la gestión de las economías en forma responsable en estos tiempos de crisis.

Estados Unidos también debería utilizar su influencia para fomentar la ampliación de los recursos y la flexibilidad para instituciones financieras multilaterales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo, y coordinar sus planteamientos de política económica con los gobiernos de la región. Los resultados de la cumbre de las Américas tienen que ir de la mano con la estrategia que vayan a acordar en Londres los presidentes del G-20, en el encuentro previsto para el próximo 2 de abril. El camino para hacer frente a la crisis económica internacional, respetando los sistemas democráticos, hay que construirla desde Londres hasta Trinidad y Tobago y trabajar regionalmente. «Sé que Estados Unidos tiene parte de la responsabilidad por el caos que todos enfrentamos. Pero sé también que no tenemos que escoger entre un capitalismo caótico e implacable y una economía opresiva dirigida por el gobierno. Esa es una elección falsa que no servirá a nuestro pueblo ni a ningún otro», dijo el presidente Obama.

A los líderes de la región les preocupa la crisis económica y financiera, pero también esperan escuchar la postura del presidente Obama en lo relativo a Cuba, el crimen organizado y el tráfico ilícito de drogas, la inmigración y el comercio internacional.

Obama tiene una oportunidad única para presentar sus ideas y para comenzar de nuevo en una región de enorme importancia y posibilidades.

Los países de América Latina y el Caribe compran una quinta parte de todas las exportaciones de Estados Unidos y suministran una quinta parte de sus importaciones. Las ventas anuales de esa potencia a América Latina son cuatro veces mayores que sus exportaciones a China.

Estados Unidos actualmente obtiene más del 50 por ciento de sus importaciones de energía del hemisferio occidental, y más de la mitad provienen de proveedores latinoamericanos y caribeños.

Sus socios en la cumbre querrán saber qué planes tiene Washington para restaurar la estabilidad y el crecimiento, puesto que las decisiones económicas que se tomen en Estados Unidos afectarán a los ciudadanos de América Latina y el Caribe

Con 34 países y 600 millones de personas, la región de América Latina y el Caribe representa un sector dinámico del mundo, con recursos, culturas y diversidad étnica únicos. El gobierno del presidente Barack Obama buscará en Puerto España reconstruir sus relaciones y alianzas con América Latina.

El vicepresidente Joseph Biden sostiene que para el continente americano es importante que Estados Unidos reactive su economía. «La solidez económica de Estados Unidos es beneficiosa para el hemisferio y puede convertirse en el motor que impulse el crecimiento económico de abajo hacia arriba y la igualdad en toda la región», opina el vicepresidente.

«Todos los países del mundo dependen unos de otros. Estados Unidos está listo para unirse a un esfuerzo mundial a favor de nuevos puestos de trabajo y crecimiento sostenible. Juntos, podemos aprender las lecciones de esta crisis y forjar una prosperidad perdurable y segura para el siglo XXI», sostiene el presidente Obama.

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