NIÑOS EN EL PATIBULO
Al ratificar las convenciones internacionales, el régimen de los ayatolas emitió una reserva extremadamente amplia: «El gobierno de la República Islámica de Irán se reserva el derecho de no aplicar las disposiciones y los artículos de la Convención que no sean compatibles con la ley islámica o con la legislación en rigor en el país».
Amnistía Internacional calculó en al menos 85 el número de menores iraníes que esperan su ejecución. Otras organizaciones defensoras de los derechos humanos afirman que al menos 150 jóvenes se encuentran en el patíbulo por un delito que cometieron cuando aún no habían cumplido los 18 años, según publicó el diario español El País.
«Pedimos a Irán que ponga fin, de una vez por todas, a estas ejecuciones, incluidas las de al menos 85 personas más que permanecen condenadas a muerte por delitos cometidos cuando eran menores de edad. Para empezar, estos menores no deberían haber sido condenados a muerte», añadió la organización.
La mayoría de los niños y niñas en la lista fueron condenados por homicidio. Sin embargo, muchas de las sentencias parecen estar basadas en confesiones no fiables extraídas luego de torturas e interrogatorios en los que se les negó a los detenidos su derecho a acceder a un abogado.
El régimen judicial iraní se caracteriza por la gran cantidad de «juicios injustos», en especial los que se llevan a cabo en las provincias, «pueden durar escasamente unos minutos».
«Las pruebas judiciales se apoyan a menudo en ‘confesiones’, muchas veces conseguidas bajo tortura u otros castigos o a partir de evidencias proporcionadas por los servicios de inteligencia», denuncia Amnistía
«En cada caso que hemos visto, hubo graves violaciones de las leyes y procedimientos iraníes, a veces incluso en más de una fase del proceso de investigación, juicio y sentencia», dijo Clarisa Bencomo, investigadora sobre los derechos de la infancia para la División de Medio Oriente y Africa del Norte de HRW.
«No tengo dudas de que, en muchos casos, en esta lista hay niños que serían hallados inocentes si tuvieran asistencia legal adecuada y juicios justos por tribunales propiamente capacitados y que rechacen las confesiones forzadas»; dijo que se les negó a los detenidos su derecho a acceder a un abogado.
En Irán, la persona declarada culpable de asesinato no tiene derecho a solicitar un indulto ni la conmutación de la pena al Estado, lo que constituye una violación del artículo 6.4 del Pidcp. La familia de la víctima del asesinato tiene derecho a insistir en la ejecución o a indultar al asesino y recibir una indemnización (diyeh). De acuerdo con la legislación iraní que regula la pena de qesas, si un miembro de la familia de la víctima se niega a indultar al condenado, incluso si los demás miembros reciben la suma apropiada en concepto de diyeh, la condena de muerte debe ejecutarse.
Algunas autoridades iraníes han intentado justificar el homicidio de jóvenes menores de edad en el momento del delito utilizando el término «retribución», en lugar de «ejecución».
Según el portavoz de la judicatura, Alireza Jamshidi, «la legislación (iraní) no prevé la ejecución (edam) de personas menores de 18 años; lo que estipulan las leyes relativas a los jóvenes de entre 15 y 18 años es la cuestión de la retribución (qesas)». En el derecho islámico, la «retribución» por asesinato es la pena de muerte.
Los familiares de una víctima de asesinato pueden indultar a la persona condenada o aceptar una indemnización en lugar de la ejecución, pero no tienen la obligación de hacerlo. La actual legislación iraní permite imponer la pena de muerte en concepto de «retribución» por asesinato y por otros delitos a niñas de incluso nueve años lunares y a niños a partir de 15. Un niño o niña menor de estas edades también puede recibir una condena a muerte si el juez considera que ha alcanzado la pubertad.
La distinción entre «ejecución» y «retribución» es irrelevante. Una persona es ejecutada cuando el Estado pone fin a su vida con arreglo a una sentencia definitiva dictada por un tribunal competente, como es el caso de las condenas de «retribución» emitidas por los tribunales iraníes. Mediante estas declaraciones confusas, las autoridades iraníes tratan de maquillar el hecho de que Irán está infringiendo el derecho internacional cada vez que ejecuta a una persona que era menor de edad en el momento del delito, con independencia de que la persona haya cumplido o no los 18 años cuando es ejecutada. Es imperativo que las autoridades detengan de inmediato estas ejecuciones y modifiquen la legislación para garantizar que el Estado no acabe con la vida de ninguna persona por ningún delito ni siquiera por asesinato cometido cuando era menor de edad, denunciaron en la ONU.
Solo Irán, Sudán, China y Pakistán son conocidos por ejecutar delincuentes juveniles.
En números totales, sólo China realizó más ejecuciones que Irán. Sobre la base per cápita, Irán ejecuta más personas, por año, que cualquier otro país.
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