OPINION INTERNACIONAL

LA CIA EN ACCION

Ahora está intensificando su acción en varios países de América Latina, con el objetivo de torcer el rumbo hacia la izquierda de la mayoría de los gobiernos de la región

En Ecuador, fue expulsado a mediados de febrero Mark Sullivan, primer secretario de la Oficina de Asuntos Regionales de la embajada de EEUU, pero que en realidad era el jefe de la CIA en el país. En su informe semanal realizado en la ciudad de Ambato el 21 de febrero el presidente Rafael Correa declaró: «Hemos expulsado del país al Sr. Sullivan, de la embajada estadounidense, que, hablemos claro, era el director de la CIA en Ecuador». El gobierno lo acusó de intromisión en los asuntos internos del país ya que se llevó los archivos de seguridad del Estado, pertenecientes a la Unidad de Inteligencia Especial de Seguridad (UIES). El jefe del UIES, mayor de policía Manolo Silva, señaló a Mark Sullivan como el funcionario estadounidense que exigió la entrega de los discos duros con los archivos de la entidad. El canciller ecuatoriano Fander Falconi precisó que se dieron al funcionario 48 horas para salir del país, por haber incurrido en intromisión en sus asuntos internos, decisión refrendada por los ministros de Seguridad Interna y Externa, Miguel Carvajal, y de Gobierno, Gustavo Jalkh, tras una reunión efectuada en el Consejo de Seguridad Nacional (COSENA).

Por otra parte, no es el primer funcionario de dicha embajada expulsado del país por el actual gobierno, ya que fue precedido por Armando Astorga, quien intentó condicionar la cooperación económica de EEUU al UIES. Los dos episodios se relacionan, ya que a raíz del caso Astorga, Sullivan también condicionó la cooperación logística a la Policía y realizó cuestionamientos al mando policial.

En Bolivia, el 20 de febrero el presidente Evo Morales denunció desde El Chapare, en la región tropical de Cochabamba, la infiltración de la CIA estadounidense en los Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), como parte de los preparativos para derrocar a su gobierno. «Lamentablemente ­declaró- ha habido presencia de la CIA en YPFB y algunos de nuestros compañeros han sido atrapados por esa infiltración externa». Se refería en primer término a Santos Ramírez, ex senador del MAS y entonces presidente de la entidad petrolera estatal, que ahora está encarcelado. No era el único: también estaban envueltos en las maniobras de corrupción el boliviano Rodrigo Carrasco y el mexicano Francisco Martínez. El primero es un ex policía al servicio de la Agencia Antinarcóticos de EEUU (DEA), y luego del Centro de Operaciones Especiales (COPES), otro organismo financiado por la embajada norteamericana. En el curso de la investigación se reveló que Carrasco había realizado 21 cursos de adiestramiento en inteligencia, seguridad y comunicaciones en Estados Unidos a lo largo de una década. En cuanto al mexicano Francisco Martínez, la embajada de EEUU se encargó de reconocer que es funcionario de la misma. Sobre los aspectos éticos de este episodio, decía desde Santa Cruz el concejal Osvaldo «Chato» Peredo (que recientemente estuvo en Montevideo, en el homenaje a Rodney Arismendi en la Intendencia): «De la silla de la presidencia de la estatal YPFB, el imputado (Santos Ramírez) ha sido llevado directamente a la cárcel pública. La decisión de Evo Morales es la del pueblo boliviano: combatir estas lacras. Así se ha hecho y así se hará, hasta las últimas consecuencias».

Un importante antecedente es la expulsión de Philip Goldberg, embajador de EEUU en La Paz, que realizaba una labor de intromisión y de zapa en contacto directo y sistemático con los prefectos opositores de la «media luna», los cuales aspiran a la secesión en beneficio de las oligarquías locales. En la misma dirección operaba la Agencia norteamericana para el desarrollo internacional (USAID), que organizaba presuntos «programas de ayuda» y transfería fondos a los grupos opositores bolivianos Para estos menesteres fue contratada la empresa norteamericana Casals & Associates Inc., presidida por la cubana Beatriz Casals, integrante de la gusanería de Miami.

Las andanzas de la CIA involucran otros países, Guatemala entre ellos. Ya lo veremos.

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