Intransigentes. Dicen que no habrá paz con dos Estados

Palestinos alarmados por el seguro retorno de Netanyahu

El recuerdo que los dirigentes palestinos tienen del actual jefe del Likud (derecha) es el de un primer ministro que hizo todo lo posible por sabotear el cumplimiento de los Acuerdos de Oslo sobre la autonomía palestina, durante su primer desempeño como jefe del gobierno israelí, entre 1996 y 1999.

Ahora, Netanyahu, gran favorito según los sondeos para las elecciones del 10 de febrero, proclama su oposición a la creación de un Estado palestino soberano, tema central de las negociaciones entre el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, y el primer ministro israelí saliente, Ehud Olmert.

La Autoridad Palestina, sin embargo, se cuida de anunciar una preferencia y el presidente Abas, en su reciente visita a París, afirmó que los palestinos «trabajarán con cualquier persona que escoja el pueblo israelí. A condición de que no nos haga retroceder al punto de partida».

Por su lado, el movimiento islamista Hamas, en el poder en la Franja de Gaza, y cuyo derrocamiento quiere Netanyahu, estima que todos los candidatos a las elecciones «son iguales y dan lo mismo».

«Nosotros no esperamos ningún cambio en la entidad criminal», declaró a AFP el portavoz del movimiento islamista, Fawzi Barhum, refiriéndose a Israel.

El negociador palestino Saeb Erakat estimó por su lado que la comunidad internacional, y sobre todo la administración del presidente Barack Obama, deberá alzar la voz frente a un movimiento israelí que pretenda eludir las negociaciones de paz.

«Si se diera el caso, Estados Unidos, Europa, Rusia y las Naciones Unidas deberán decir claramente que no hay un interlocutor para la paz en Israel», declaró Erakat a AFP.

«Si el próximo gobierno, lo dirija Netanyahu u otro, prosigue con la colonización y rechaza una solución basada en dos Estados (israelí y palestino), no habrá más proceso de paz», sentenció.

El analista Mahdi Abdul Hadi, director de Palestinian Society for the Study of International Affairs (Passia) declaró que «no hay ninguna duda respecto a la victoria de «la derecha extremista», que a sus ojos encarnan Netanyahu y el ultraderechista Avigdor Lieberman.

Y «los palestinos pagarán el costo», afirmó, precisando que «la misión Mitchell será la única ventana para la esperanza», en referencia al nuevo emisario estadounidense para Oriente Medio, George Mitchell.

Wadi Abu Nasar, director del International Center for Consultations, con base en Haifa (norte de Israel), concuerda en que «el papel de Estados Unidos será determinante», y subraya que «ahora la cuestión es saber hasta qué punto está dispuesta la administración Obama a presionar realmente a Israel».

Mientras tanto, se supo que el gobierno del presidente estadounidense, que ha hecho del conflicto israelo-palestino una de sus prioridades, dejó claro que seguirá adelante con sus esfuerzos de mediación, independientemente de quién gane las elecciones israelíes.

«Estamos esperando los resultados de las elecciones israelíes para empezar a trabajar con el nuevo gobierno de Israel», dijo la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, el viernes después de que el enviado especial George Mitchell le informara sobre su viaje a la región.

«Esperamos trabajar con todas las partes para avanzar hacia un acuerdo negociado que ponga fin al conflicto entre Israel y los palestinos», aseguró en conferencia de prensa. Clinton se comprometió a trabajar con todas las partes para «crear un Estado Palestino independiente y viable en Cisjordania y la Franja de Gaza, y que le dé a Israel la seguridad que busca».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje