"COMPRE BUY AMERICAN"
El plan de reactivación económica aprobado por la Cámara de Representantes de Estados Unidos contiene una cláusula «Buy american» (compre estadounidense) que está dejando a los europeos con los cabellos de punta por temor al proteccionismo.
La controvertida medida prohibiría la mayor parte de las compras de hierro y acero necesarias para los proyectos de infraestructura que serán financiados con el plan de estímulo de 819.000 millones de dólares.
El pedido urgente del presidente Barack Obama para reavivar la moribunda economía con un paquete de recorte de tasas y de gastos, en la esperanza de crear millones de empleos pasó al Senado, cuyos miembros están trabajando en su propia versión del plan.
Obama, quien asumió el cargo la semana pasada, tras hacer una campaña por la renegociación de todos los acuerdos comerciales firmados por Estados Unidos, despertó el temor en Estados Unidos y en el exterior de que la mayor economía del mundo, en recesión desde hace más de un año, levante barreras comerciales en defensa de sus empleos.
La comisaria de Comercio de la Unión Europea, Catherine Ashton, hizo oír sus advertencias sobre la medida de Estados Unidos.
«Estamos siguiendo de cerca la situación (…) pero antes de que tengamos el texto final (…) puede ser prematuro tomar posición», dijo en Bruselas el portavoz de Ashton, Peter Power.
«No obstante, una cosa es segura: si se aprueba una ley que prohíba la compra o la venta de productos europeos en territorio estadounidense, no nos vamos a quedar callados e ignorarla», dijo. El proyecto estadounidense bloquea cualquier proyecto de infraestructura viabilizado con fondos de reactivación económica «a menos que todo el hierro y el acero empleado sea producido en Estados Unidos».
Podrá haber excepciones si el jefe del departamento o agencia federal determine que aplicar la provisión «sería inconsistente con el interés público».
En realidad, la cantidad de hierro y acero de calidad satisfactoria es insuficiente en Estados Unidos y, además, la inclusión de hierro y acero estadounidenses podría aumentar el costo global del proyecto en más de un 25%.
El paquete que el Senado tendrá que discutir prevé que se empleen más de 60.000 millones de dólares para renovar redes de electricidad, 41.000 millones para modernizar escuelas y 30.000 millones para reparar carreteras.
De acuerdo con las normas del Senado, la oposición puede alargar el debate con enmiendas, a menos que algunos republicanos se pasen a las filas demócratas. Obama quiere ver aprobado el paquete a mediados de febrero.
Compartí tu opinión con toda la comunidad