Duras críticas del Vaticano a Obama
Numerosos dignatarios del Vaticano han criticado duramente ayer sábado la decisión del nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de abrogar una cláusula antiaborto, tal como lo había prometido durante la campaña electoral.
«Ha sido la peor decisión que podría tomar», lamentó el arzobispo Rino Fisichella, presidente emérito de la Academia Pontificia para la Vida, quien acusó al presidente Obama de haber autorizado «una masacre de inocentes».
«El derecho a la vida es el primero que hay que defender», insistió el prelado ante varios medios italianos, tras subrayar que «el 80% de los estadounidenses está en contra del aborto».
El nuevo presidente de Estados Unidos derogó el viernes una disposición que prohibía a todas las organizaciones no gubernamentales que obtienen financiación del Estado norteamericano practicar abortos o proporcionar servicios relacionados con la interrupción del embarazo fuera de Estados Unidos.
El actual presidente de la Academia Pontificia para la Vida, monseñor Rino Fisichella, calificó también de «arrogante» la autorización de Obama de financiar organizaciones estadounidenses que practiquen el aborto en el extranjero.
Es la «arrogancia de quien cree que hace lo justo al firmar un decreto que apoya el aborto y por lo tanto la destrucción de seres humanos», denunció Fisichella al diario italiano Corriere della Sera.
«Si éste es uno de los primeros actos del presidente Obama, con todos mis respetos, creo que el camino hacia la decepción habrá sido corto», resumió el arzobispo.
«No creo que los que han votado por él hayan tenido en cuenta las cuestiones que se han dejado de lado de manera tan astuta durante el debate electoral. La mayoría de la población norteamericana no tiene la misma postura que el presidente y su equipo», estimó Fisichella.
El arzobispo también criticó la autorización dada el viernes por las autoridades norteamericanas de realizar el primer experimento en humanos con células madre embrionarias humanas, primicia mundial que podría abrir la vía al tratamiento de enfermedades hasta ahora incurables.
«Mi primera impresión es que ha cedido a la presión de las multinacionales del sector. (…) El problema no es científico, sino ideológico y económico», según el presidente de la Academia Pontificia para la Vida.
Por su parte el diario de la Santa Sede, L’Osservatore Romano, censuró la medida de Obama como «muy decepcionante».
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