Escrito por: Londres | AFP

El Dow Jones cerró situado en 8.077,46 puntos, en baja de 0,56%, mientras que el índice tecnológico Nasdaq subió 0,81%, en 1.465,49 puntos. El índice Standard & Poor’s 500 subió 0,54 al cierre.
Las principales Bolsas europeas cerraron a la baja: París cedió 0,71%;, Fráncfort 0,96% y Londres 0,01%, pero Madrid subió 0,17%.
En América Latina, la Bolsa de São Paulo, la mayor del subcontinente, cerró en alza de 2,19% y la de México con alza de 0,22% y la de Buenos Aires progresó 0,82%.
Los mercados europeos pasaron buena parte de la jornada de ayer en números rojos después de que Gran Bretaña anunciase su entrada oficial en recesión debido a una caída de 1,5% en su Producto Interior Bruto (PIB) en el cuarto trimestre de 2008 respecto al tercero, cuando ya cayó un 0,6%.
Horas antes, los mercados de la región Asia Pacífico habían cerrado también en rojo.
Tokio cerró con una caída del 3,81%, arrastrada por las sombrías previsiones de pérdidas del gigante de la electrónica Sony, anunciadas el jueves. Sídney cedió 4,1% y Bombai 1,58%. Hong Kong y Shanghai mostraron pérdidas más comedidas, de 0,63 y 0,71%, respectivamente.
Europa se vio afectada por otros anuncios negativos, como el desempleo en España, que aumentó en el cuarto trimestre de 2008 a 13,91% de la población activa, frente al 11,33% registrado en el tercer trimestre. Ese incremento representa un aumento de 609.100 nuevos desempleados, según cifras oficiales. Finlandia, por su lado, prevé una contracción del PIB de 2% en 2009.
El único consuelo lo dio el índice compuesto de los directores de compras en la zona euro (que sintetiza la actividad de los sectores manufacturero y de servicios), que aumentó por primera vez en cinco meses, a 38,5 puntos frente a los 38,2 puntos de diciembre, su nivel mínimo récord.
La crisis tiene también repercusiones políticas: el gobierno de Islandia, uno de los países más golpeados por el estallido de la burbuja bancaria, convocó elecciones anticipadas para el 9 de mayo, ante la acentuación del descontento popular.
Los datos empresariales siguieron confirmando el viernes la intensidad de la crisis.
El grupo estadounidense General Electric (GE) publicó un beneficio neto en baja del 22% para 2009, a 17.410 millones de dólares, y previno que el presente año será “extremadamente duro”. Según los datos de GE, el beneficio neto del cuarto trimestre del grupo se redujo en un 44%, para quedar en 3.720 millones de dólares.
El fabricante alemán de componentes electrónicos Qimonda, uno de los últimos representantes del sector en Europa, presentó su demanda de quiebra ante un tribunal de Múnich (sur). Qimonda, filial del también alemán grupo Infineon, daba empleo a finales de 2007 a unas 13.500 personas en todo el mundo, de las cuales 5.000 en Alemania.
El jueves, el gigante estadounidense de la informática, Microsoft, anunció la primera supresión de empleos de su historia, que conllevará la pérdida de 5.000 puestos en los próximos 18 meses.
Gran Bretaña entró el viernes oficialmente en recesión por primera vez desde 1991, según unos datos oficiales que empujaron al primer ministro, Gordon Brown, a reiterar sus llamamientos a la cooperación internacional para luchar contra la crisis financiera.
Las cifras divulgadas por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) indicaron una contracción de la economía británica en el cuarto trimestre de 2008 del 1,5% de su Producto Interno Bruto (PIB) con respecto al trimestre anterior. Esta cifra fue mayor de la esperada por los analistas, que habían previsto una caída de 1,3%.
Ante esta situación, el laborista Brown, afirmó estar usando “todas las armas” a su disposición para luchar contra la crisis económica.
“Pero también necesitamos la cooperación internacional”, recalcó el primer ministro en declaraciones a la emisora pública BBC.
La contracción -que además ha sido la mayor desde 1980- confirmó lo que todos sospechaban desde hace meses: que Gran Bretaña está sumida en una recesión, por primera vez desde hace 18 años, de la que le será difícil salir.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21