Congreso del Pueblo. Ruptura en el oficialista Congreso Nacional Sudafricano

Disidentes del gobierno sudafricano lanzan partido

El recientemente formado Congreso del Pueblo (COPE en inglés) se presenta como un movimiento no racial.

«La historia de Sudáfrica nunca volverá a ser lo mismo», declaró Lekota ante los 4.000 delegados presentes en el lanzamiento oficial del partido en Bloemfontein (centro).

«El nuestro debe ser un partido verdaderamente no racial que proporcione un verdadero hogar para todos los sudafricanos independientemente de su raza, clase y género», agregó.

El lanzamiento del partido marca una fuerte sacudida a la política sudafricana, que ha estado dominada por el ANC desde que hace 14 años venció al apartheid y Nelson Mandela ganó las elecciones como el primer presidente negro del país en 1994.

El COPE fue formado por ex miembros disidentes del ANC y por ministros que dimitieron después de que el partido gubernamental pidiese la dimisión del presidente Thabo Mbeki.

«Somos el partido del futuro», aseguró Lekota, afirmando que la pobreza, el crimen, el desempleo y el sida siguen siendo los principales desafíos que enfrenta el país.

El partido nombró asimismo a Mbhazima Shilowa, ex líder de la provincia más rica del país, Gauteng, como vicepresidente, y a la empresaria Linda Odendaal, como segunda vicepresidenta.

Lekota, que fue ministro de Defensa entre 1999 y 2008, renunció junto a otras importantes personalidades del ANC y del gobierno después que el partido destituyese a Mbeki.

Apodado «terror» por su habilidad para el fútbol, Lekota fue prisionero político en el penitenciario de Robben Island junto a otros íconos de la lucha contra el apartheid como Mandela.

El lanzamiento del partido tuvo lugar al término de tres días de conferencia destinados a elaborar una estrategia electoral, decidir su liderazgo y adoptar las reglas de funcionamiento del partido.

Una manifestación pública estaba prevista para ayer, tarde del martes, mientras el ANC celebraba un encuentro paralelo en Bloemfontein que debía contar con la participación de su líder, Jacob Zuma, cuyo rostro aparecía en los innumerables carteles pegados en las calles de la ciudad.

La formación del partido se vio marcada por una intensa confrontación con partidarios del ANC y de sus socios políticos que irrumpieron en las reuniones lanzado ataques verbales contra la fracción disidente.

«Hay todavía un cierto nivel de intolerancia en las filas del ANC», afirmó Choice Makhetha, analista de la Universidad de Free State.

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