Las torturas de Al Qaeda en Irak
La carretera de piedras está rodeada de rosales y una suave brisa mueve las hojas de las palmeras sobre las flores violetas que cubren la tierra a metros de donde pastan unas vacas: un paisaje bucólico si no fuera por el olor punzante de la muerte.
En un vergel del pueblo chiita de Albu Tumeh, en la violenta provincia de Diyala, al noreste de Bagdad, bajo granados y durazneros (melocotoneros), policías iraquíes munidos de palas descubren cada día los cuerpos de los torturados por Al Qaeda.
«Soltaban perros (sobre sus víctimas) para obligarlas a cavar rápidamente sus tumbas. Luego les vendaban los ojos, les ataban las manos y los pies y les disparaban una bala en la cabeza», explica el general de policía Ibrahim Obeidi Salmane al Anbaki.
Dos cuerpos fueron exhumados ante sus ojos. Presentan una clara perforación en la cabeza a la altura de las sienes.
La venda que les cubre los ojos está intacta, igual que las cuerdas con que ataron sus manos y pies. Los muertos conservan sus ropas.
A mediados de agosto, las fuerzas iraquíes y estadounidenses expulsaron a los yihadistas de las aldeas que ocupaban en esta región llamada paradójicamente «Salam», que en árabe significa «paz». Desde entonces, se exhumaron 87 cuerpos, 20 de ellos hace menos de una semana, y entre éstos los de una decena de mujeres y niños.
«Todavía quedan unos 50, y quizá hasta 100″, agrega el general Anbaki, en uniforme negro y boina sobre la cual se ve un águila con las alas abiertas, emblema militar de Irak.
El 5 de mayo de 2007, combatientes de Al Qaeda atacaron Albu Tumeh, que cinco días después cayó en sus manos, recuerda Hadi Hassan Abbas, de 31 años, miembro del concejo municipal de esta aldea.
Los yihadistas venían de las tierras, más al norte, de la familia Ezzat al Duri, un cercano colaborador del ex presidente iraquí Saddam Hussein, que todavía sigue prófugo.
Rápidamente se apoderaron de otras 13 aldeas chiitas. Y con los pueblos sunitas ya bajo su control, establecieron un «Estado islamista» en el norte de la provincia con Albu Tumeh como su «capital».
El carácter estratégico de ese territorio es mayor pues está en cercanías de la provincia sunita de Salahedin, otro de sus bastiones.
Compartí tu opinión con toda la comunidad