Lula limará asperezas
Brasil cierra un año de intensa labor diplomática a todos los niveles al recibir a los mandatarios latinoamericanos y caribeños en Costa do Sauípe (noreste) a partir de mañana, en una serie de cumbres en las que buscará limar asperezas con varios de sus vecinos.
Encumbrado por su diplomacia en los primeros planos del debate mundial de cuestiones como cambio climático, lucha contra el hambre, o la búsqueda de soluciones a la crisis financiera, Brasil tuvo sin embargo un año difícil con sus vecinos de la región. El gobierno de Luis Inacio Lula da Silva tuvo que lidiar, en las últimas semanas, con la decisión ecuatoriana de impugnar una deuda contraída con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes) de Brasil por 243 millones de dólares para la construcción de una hidroeléctrica por parte de la firma brasileña Odebrecht.
Quito inició, a finales de noviembre, una demanda de arbitraje ante la Cámara de Comercio Internacional de París, aduciendo que el préstamo nunca ingresó en sus cuentas. La obra de la hidroeléctrica debió ser reparada apenas un año después de su entrega, lo que motivó la expulsión y enjuiciamiento de la firma brasileña en Ecuador. Por primera vez desde 1870, Brasil resolvió llamar a consultas a uno de sus representantes en un país sudamericano, su embajador en Quito Antonino Marques Porto, quien tuvo que explicarle al Congreso de su país lo acontecido, como también tuvo que hacerlo en varias oportunidades el canciller Celso Amorim.
Compartí tu opinión con toda la comunidad