OPINION INTERNACIONAL

LA PROBLEMATICA RACIAL EN CUBA

La racialidad se articula cada día de una nueva forma con la cotidianidad cubana, de manera que aquella creencia inicialmente biológica de que «los negros son personas inferiores», encuentra salida en las más disímiles conductas y espacios.

En la Cuba de hoy es posible reconocer múltiples expresiones del prejuicio racial, (terminología despectiva, refranes, etcétera) algunas de ellas tan sofisticadas que pudiesen constituir una especie de «neoracismo» y a las que, decididamente, hay que hacerles frente desde todos los ámbitos posibles.

En las instituciones formadoras de profesionales es posible reconocer el tratamiento del tema en trabajos de cursos, tesis de grados y estudios de posgrados.

Ha sido precisamente la amplitud temática de la cuestión racial, la que ha propiciado que sea encarada desde diferentes áreas de conocimientos como la psicología y la historia, la sociología y la antropología.

La intelectualidad cubana también ha realizado acercamientos reiterados que aportan al debate de este tema, entre los que se destaca el último congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), celebrado en abril de este año.

Las revistas Temas, Caminos, La Gaceta de Cuba, entre otras, han dedicado números enteros a tratar la racialidad en relación con sus temáticas centrales: las ciencias sociales, la religión, el arte y la literatura.

Otras, muestran un trabajo consolidado en la promoción y divulgación de estudios, investigaciones y ensayos de intelectuales extranjeros y cubanos, mientras en Internet es posible hallar publicaciones como Cubaliteraria o La Jiribilla que abordan esta problemática de manera recurrente.

El proyecto Color Cubano, de la UNEAC, ha realizado múltiples actividades cuya salida fundamental ha estado en una comunidad centrohabanera muy humilde, La California, (un «solar») cuyas características (el hacinamiento, la marginación, la escasez de recursos, entre otras) podrían generar procesos de exclusión social determinados por la complejidad de las relaciones sociales y económicas que en ella se suscitan.

Color Cubano ha coordinado junto a la Sociedad Cubana de Psicología, talleres vivenciales destinados a la población abierta, cuyo punto de reflexión principal ha sido el complejo entramado de relaciones raciales que se suscitan en Cuba.

Dicha propuesta ha encontrado una singular acogida dada su novedad metodológica.

El momento cumbre que podría estar indicando que ya es momento de pasar a un debate mucho más abierto de esta problemática fue la conmemoración, el pasado 7 de agosto, del centenario de la fundación del Partido de los Independientes de Color (organización política desmembrada durante la «guerrita del 12″, masacre acaecida en 1912 a manos del ejército republicano bajo el mandato presidencial de José Miguel Gómez), actividad de inmensa justicia para con aquellos hombres que encontraron como punto de unión política el color de su piel, y que fue organizada por la comisión creada por el Partido Comunista de Cuba para el análisis del tema racial.

Sin embargo, reconocemos que el prejuicio racial ha cavado hondo en la mente de cubanos y cubanas, por tanto confiamos en que solo una convocatoria gubernamental abierta, (como la realizada en la lucha contra las ilegalidades y el ahorro de energía) dará concreción a los esfuerzos de las personas hasta ahora implicadas y a las diferentes acciones que desde las instituciones se han organizado.

El racismo será definitivamente desterrado de nuestra isla cuando cada uno de sus habitantes asuma este tema como suyo, y convenga que una mejor condición humana solo es posible desde la consideración del derecho a la igualdad social que tenemos todas los seres humanos.

Psicóloga, editora y bloguera  (COPYRIGHT IPS)

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