Antes del 15 de diciembre tomará una decisión sobre su deuda externa, dijo el presidente

Ecuador resolverá si deja de pagar

Ecuador, golpeado por la caída de los precios del petróleo, resolverá, de aquí al 15 de diciembre, si deja impaga parte de su deuda externa e inicia juicios internacionales por presuntas irregularidades en su contratación o renegociación, dijo ayer sábado el presidente Rafael Correa.

El mandatario hizo el anuncio al día siguiente de dejar en suspenso el pago de 30,6 millones de dólares correspondientes a los intereses de uno de los títulos ecuatorianos de crédito (los llamados bonos Global 2012), cuyo plazo vencía este sábado.

«Tenemos hasta el 15 de diciembre para tomar decisiones (…), analizaremos cuáles son los mejores caminos, si se puede judicializar esto a nivel internacional», para sancionar a los que perjudican al país y «declarar la nulidad de la deuda», sostuvo Correa en su programa de radio y televisión.

Ecuador se acogió a un período de gracia de 30 días para el desembolso de los intereses de los Global 2012, lo que según el mandatario no implica una «moratoria» (default), aunque analistas internacionales estiman que la decisión afectará las líneas de crédito internacionales.

Hasta setiembre el pasivo total externo de Ecuador alcanzaba los 10.605 millones de dólares (20,6% del Producto Interno Bruto). Correa no precisó que tramos de la deuda podrían quedar impagos.

Los bonos Global 2012 son títulos al portador, suman 1.250 millones de dólares y tienen un interés del 12% anual. Ecuador se había comprometido con dos desembolsos al año de 30,6 millones de dólares, el último de los cuales venció este 15 de noviembre.

Correa enfatizó en que si «existen bases suficientes» no pagará la deuda «ilegítima», y que la decisión la tomará apoyado en el informe de una Comisión de Auditoría que creó hace un año con 13 delegados del gobierno, de sectores sociales y analistas internacionales. La investigación será divulgada el jueves próximo, pero los datos preliminares «son realmente horrorosos». Por ejemplo, «hubo deuda que prescribió pero que la recuperaron para seguir pagando», expresó el gobernante.

El anuncio coincidió con la imparable caída de la cotización del petróleo ecuatoriano ­con el que financia el 40% del presupuesto nacional­, situación que había motivado días antes la amenaza del gobierno de revisar sus compromisos con los acreedores externos.

El aplazamiento del pago de intereses de los Global bajó la cotización de los papeles comerciales ecuatorianos y elevó el riesgo de insolvencia del crédito externo, ubicándose en 4.000 puntos, según informes de calificadoras de riesgo divulgados el sábado.

El presidente Correa les restó importancia a esos indicadores alegando que «son parte de esa economía especulativa financiera que está colapsando en el mundo». «Qué caigan los bonos, que suba el riesgo país (de insolvencia), nos tiene sin el menor interés, sin la menor preocupación», afirmó y reiteró que «no dejará en la impunidad» a los responsables del endeudamiento de la nación, que considera ilegítimo.

Según Correa, dentro de las irregularidades detectadas, se hallaron «negociadores ecuatorianos que, por conflictos de interés, estaban de lado de los acreedores».

«Vayan y vean que todos los negociadores del país ahora están en el Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial», dijo el jefe de Estado aludiendo a la renegociación de los papeles de deuda que se realizó en 2000.

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