MONDO CANE

Una empresa estadounidense de servicios fúnebres espaciales comenzó a tomar reservas para el envío de pequeñas cápsulas con cenizas humanas a la Luna, donde instalará un cementerio que algún día podría ser visitado por familiares de los fallecidos, según directivos de la compañía.

«El primer envío a la Luna se realizaría tan pronto como en 2010 y ya estamos tomando reservas. Podemos llevar hasta unas 5.000 cápsulas individuales a la superficie lunar», dijo Charles Chafer, presidente y fundador de Celestis, con oficinas en Houston, Texas (sur), en un correo electrónico enviado a AFP.

«Creemos que algún día la gente podrá ir a visitar a sus parientes y amigos cuyos restos fueron enviados a la Luna», señaló el directivo y agregó que la compañía aún no tiene un nombre para su cementerio lunar.

Los restos cremados de los muertos, o una porción simbólica de ellos, viajarán en cápsulas transportadas por naves espaciales que las llevarán a la superficie lunar para su descanso eterno. Para el transporte y descenso sobre la superficie lunar Celestis firmó un contrato con otras dos empresas espaciales estadounidenses, Odyssey Moon Limited y Astrobotic Technology, que están trabajando en la organización de futuros viajes privados a la Luna. Por el envío de una mínima porción de restos crematorios a la Luna (1 gramo) se pagan 9.995 dólares, según informa Celestis en su página web. Los servicios fúnebres espaciales incluyen otras posibilidades además de la Luna, como el envío de cenizas a la órbita terrestre, la opción más económica desde 700 dólares, o al espacio más profundo, fuera de la órbita de la Luna alrededor de la Tierra, con un precio máximo de 37.500 dólares. Esta última opción estaría disponible desde 2011 cuando concluya el desarrollo de una nave para transporte de las cápsulas con las cenizas al cosmos lejano, anunció.

 

Mientras la NASA se prepara para duplicar el número de astronautas que viven en la Estación Espacial Internacional, puede que nada ayude tanto a estrechar lazos en la tripulación como una máquina que fue lanzada a bordo del transbordador espacial Endeavour ayer viernes.

Es un dispositivo para reciclar agua que procesará la orina de la tripulación para consumo comunitario. «Hicimos pruebas de probar el agua a ojos cerrados», dijo Bob Bagdigian de la NASA, el principal ingeniero del sistema. «Nadie tuvo fuertes objeciones. Además de un débil sabor a yodo, es tan refrescante como cualquier otro tipo de agua».

El científico no dejó dudas del éxito del procedimiento. «Tengo un poco en mi refrigerador», destacó. «Sabe bien para mí».

La entrega del equipo de reciclaje de agua residual de 250 millones de dólares está entre las principales metas de la misión de transbordador número 124 de la NASA, que despegó desde el Centro Espacial Kennedy en Florida.

Además del dispositivo para reciclar agua, el Endeavour transporta dos pequeñas habitaciones, el primer refrigerador de la estación, nuevo equipo de ejercicios, y quizás lo más importante para una tripulación que crece, un segundo baño.

«Con seis personas de verdad necesitas tener una casa con dos baños. Es mucho más conveniente y mucho más eficiente», dijo la astronauta del Endeavour Sandra Magnus, quien reemplazará al ingeniero de vuelo de la estación espacial Greg Chamitoff.

Chamitoff ha estado a bordo del puesto espacial desde el último vuelo de un transbordador en junio.

La NASA quiere asegurarse de que el sistema para reciclar agua esté funcionando bien antes de agregar tres astronautas a la tripulación de la estación.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje