Varias cumbres acuerdan Europa y Estados Unidos
El presidente francés Nicolas Sarkozy, su homólogo estadounidense George W. Bush y el máximo responsable de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, acordaron el sábado en Camp David (este de Estados Unidos) celebrar cumbres con otros líderes mundiales para «responder a las dificultades de la economía mundial».
En la primera de estas cumbre de jefes de gobierno se analizará la crisis financiera actual y se enunciarán los principios de las reformas que necesita el sistema financiero para que no se repita la situación actual. Las demás servirán para aplicar las medidas decididas. El primer encuentro se organizará en Estados Unidos «poco después de las elecciones presidenciales» del 4 de noviembre, quizá en Nueva York, ya que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se ofreció para acogerla.
Sarkozy es partidario de incluir a los países del G8 (Francia, Gran Bretaña Italia, Canadá, Estados Unidos, Rusia, Japón, Alemania) y del G5 (China, India, Sudáfrica, México y Brasil), además de «un país árabe». No obstante la «troika» parece discrepar en torno al nuevo orden financiero mundial.
La UE quiere una reforma profunda del sistema actual, algo así como un segundo Bretton Woods, los acuerdos que en 1944 sentaron las bases del sistema financiero actual. Los europeos proponen una supervisión mundial de los mercados, que confiarían al Fondo Monetario Internacional (FMI). Por el contrario Bush se muestra reticente a reformar de cabo a rabo el sistema y considera «esencial que preservemos los fundamentos del capitalismo democrático» porque cree «firmemente en la libertad de los mercados». Sarkozy quiere aprovechar la coyuntura para construir «el capitalismo de mañana», o sea para cambiar las bases.
Una opinión que comparte el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien reclamó el domingo «una regulación más estricta y una supervisión internacional, al menos en el ámbito de la Unión Europea». Canadá por su parte abogó por la prudencia para no generar «daños permanentes en el sistema financiero», según el portavoz del primer ministro Stephen Harper.
Entretanto, la crisis ha hecho saltar a la palestra la lucha contra los paraísos fiscales, tema de una reunión internacional el martes en París, a iniciativa de Francia y Alemania.
El encuentro de Camp David cerró una semana de yoyó en unos mercados financieros «maniaco-depresivos», en palabras del premio Nobel de Economía 2008 Paul Krugman.
Pese a estos bruscos cambios, París subió 4,8% durante la semana, como Londres (+3,3%), Fráncfort (+5,2%) y Nueva York (+4,7%). El Dow Jones terminó sin embargo en números rojos el viernes, con una baja de 1,4%.
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