Obama y McCain se juegan frente a frente su destino
Los dos aspirantes a la Casa Blanca se estrecharon las manos al entrar, sonriendo, al salón donde se realiza la transmisión televisiva en la Universidad de Belmont.
Cada candidato vestía una corbata con el color de su partido: azul en el caso de Obama y rojo en el de McCain.
En esta ocasión, y durante 90 minutos, los candidatos a la Casa Blanca deberán responder a preguntas de espectadores.
Obama cuenta en la actualidad con 8 puntos de avance (53% respecto a 45%), según un sondeo de la cadena televisiva CNN. Y en otra encuesta de CNN difundida ayer martes, el candidato demócrata gana terreno particularmente en cuatro disputados estados del país: Wisconsin (norte), New Hampshire (este), Carolina del Norte (claramente republicano, donde ambos están cabeza a cabeza con 49%) y Ohio (este), donde Obama tiene una distancia de 3 puntos.
Los estados de Florida y Ohio son fundamentales para los dos candidatos en las elecciones del 4 de noviembre. En 2004, la estrecha victoria de George W. Bush en Ohio le dio la reelección, y en 2000, fue Florida el que resolvió quién sería el presidente. La economía, que está ensombreciendo el ánimo de los estadounidenses, predomina de forma aplastante como tema en las encuestas: más de 84% de los habitantes del país cree que la situación va a empeorar a corto plazo. El joven candidato demócrata (47 años) cuenta con dos razones para sentirse cautamente optimista: en un país donde la participación electoral ha sido tradicionalmente escasa, miles de personas ya están acudiendo a las urnas a diario, una opción legal en Estados Unidos antes de la cita del 4 de noviembre. Obama ha hecho de la movilización del electorado abstencionista –como son los jóvenes– su principal estrategia electoral. Por otro lado, el demócrata cuenta con un avance de 14 puntos en los sondeos electorales entre las personas que ya se han registrado pero que aún no han manifestado su intención de ir a votar.
Un 60% de los estadounidenses cree que el senador por Illinois va a llevarse las elecciones, mientras que 37% cree que será McCain el ganador.
Para contrarrestar esa tendencia, el candidato republicano y también senador McCain (72 años) dejó que su entorno, y principalmente la candidata a vicepresidenta, Sarah Palin, iniciaran una andanada de ataques.
Palin, la conservadora gobernadora del estado de Alaska, aseguró que Obama tiene vínculos con un «terrorista», Bill Ayer, miembro de un grupo radical de izquierda en los años 60.
«Él (Obama) no ve a Estados Unidos como lo vemos usted y yo», dijo Palin en campaña.
«Debe ser fácil para la campaña de McCain no hablar de la crisis económica, pero es algo real que sucede en la vida de la gente», replicó el portavoz demócrata Bill Burton a la cadena CNN.
La batalla prosiguió en los anuncios televisados. Una publicidad de McCain utilizó de forma abreviada –y polémica– unas declaraciones de Obama sobre las tropas estadounidenses en Afganistán y sobre la necesidad de acabar con «los asesinatos de civiles».
«Qué poco patriótico», señaló el mensaje republicano.
La jefatura de campaña de Obama reaccionó este martes con otro anuncio en el que recordaba los vínculos de McCain con un hombre de negocios, Charles Keating, que acabó en la cárcel en los años 90 por un escándalo inmobiliario.
Según el diario Wall Street Journal, los republicanos van a presentar una demanda ante la Comisión Federal Electoral para que se auditen las contribuciones que recibió la campaña de Obama.
Según las encuestas, Obama fue el «vencedor» del primer debate, el 26 de septiembre. Un tercer y último encuentro entre ambos candidatos está previsto para el 15 de octubre.
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