Economía. Líderes mundiales reclaman acciones para frenar la crisis financiera que se extiende

El presidente George W. Bush promete salvar multimillonario plan de rescate

El mensaje de Bush tranquilizó a Wall Street, donde el Dow Jones subía 2,02% al día siguiente de una de las peores debacles de su historia tras el rechazo del plan en la Cámara de Representantes.

«La realidad es que estamos en una situación de urgencia, y las consecuencias serán cada día peores si no tomamos medidas», advirtió Bush.

«Prometo a los ciudadanos (estadounidenses) y a los ciudadanos del mundo que éste no es el fin del proceso legislativo (…) Mi administración seguirá trabajando estrechamente con los líderes de los dos partidos» en el Congreso, afirmó.

Unos dos tercios de los representantes republicanos se opusieron al plan de Bush.

Las repercusiones de la crisis financiera estadounidense se hacían sentir especialmente en Europa, donde varios bancos debieron ser nacionalizados o vendidos a precios de descuento en los últimos días para evitar la quiebra.

El último rescatado fue el banco franco-belga Dexia, que el martes fue parcialmente nacionalizado a cambio de una inyección de 6.400 millones de euros (9.194 millones de dólares) de los gobiernos de Francia, Bélgica y Luxemburgo.

Francia, España, Italia, Portugal y Polonia sintieron el martes la necesidad de asegurar que sus sistemas bancarios pueden soportar las crecientes presiones que también obligaron al banco belgo-holandés Fortis y al británico Bradford & Bingley a ser rescatados el fin de semana.

La incertidumbre sobrevuela las bolsas del Viejo Continente.

Las plazas financieras de Londres y París abrieron en baja pero luego se recuperaban. Londres subía un 0,22% y París un 0,21%, mientras Fráncfort caía un 0,75% y Madrid un 0,76%.

Más temprano, Asia registró fuertes retrocesos, y la bolsa de Tokio cayó un 4,10%, a su menor nivel en tres años. Hong Kong, no obstante, cerró en alza de 0,80% tras perder hasta más de 6% durante la sesión.

La Comisión Europea instó ayer martes a Estados Unidos a «asumir sus responsabilidades» ante la crisis.

La canciller alemana, Angela Merkel, reclamó una nueva votación del plan para restaurar la confianza en los mercados.

El primer ministro británico, Gordon Brown, dijo que envió un mensaje a la Casa Blanca para subrayar «la importancia que otorgamos a la adopción de acciones contundentes».

El nuevo primer ministro de Japón, Taro Aso, pidió que «no se deje colapsar el sistema financiero mundial».

El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, también llamó a los estadounidenses a asumir su «responsabilidad». «Los países emergentes y los países pobres que hicieron todo para tener una buena política fiscal, que hicieron todo para que la economía tenga estabilidad, no pueden ser ahora víctimas del casino que ellos montaron», dijo Lula.

Los bancos centrales volvieron a inyectar enormes sumas de dinero para calmar la sed de liquidez.

El Banco Central Europeo (BCE) renovó sus créditos de 30.000 millones de dólares (20.800 millones de euros) a un día. También concedió 190.000 millones de euros en una operación habitual que reveló tensiones en los tipos a corto plazo, y luego agregó otros 50.000 millones de dólares.

El Banco de Japón inyectó tres billones de yenes (28.800 millones de dólares).

Por otra parte, el senador demócrata John Kerry, no descartó que hoy miércoles se discuta en el Senado el rescate financiero, sin esperar a que la Cámara de Representantes apruebe el proyecto corregido.

La iniciativa de Bush, con las correcciones, deberá ser aprobada por ambas Cámaras.

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