Congreso. Por 228 votos contra 205 naufragó la iniciativa por la alianza de republicanos y demócratas rebeldes

Legisladores de EEUU rechazaron el gigantesco plan de rescate financiero

Legisladores republicanos opuestos al plan y demócratas rebeldes se unieron para hacer fracasar el proyecto con 228 votos en contra y 205 a favor, en medio de escenas de suspenso, tensión y sorpresa en la Cámara de Representantes.

La Bolsa de Nueva York se desplomó tras el rechazo del plan: el Dow Jones perdía 4,75% (más de 500 puntos) y el Nasdaq 6,90%.

La votación se mantuvo abierta durante cierto tiempo por parte de líderes demócratas y republicanos, en un intento por alentar un cambio de posición de los congresistas que votaban en contra del proyecto, ante la mirada atónita de muchos legisladores.

Cerca de dos republicanos de cada tres rechazaron el plan del secretario estadounidense del Tesoro, Henry Paulson, que busca estabilizar el sistema financiero.

El fracaso del plan dejó el ambiente sumergido en el suspenso, ya que no está claro si los líderes republicanos y demócratas podrán reformular el proyecto para someterlo a una segunda votación.

La situación se complicaba aún más, toda vez que al atardecer del lunes comienza un feriado judío, por lo que muchos legisladores deberán regresar a sus distritos.

El presidente Bush había exhortado a los legisladores a aprobar el controvertido proyecto: «Comprendo perfectamente que se trata de un voto difícil», dijo, dirigiéndose principalmente a los conservadores republicanos que habían advertido que el proyecto rompía la tradición histórica estadounidense por la cual el gobierno no interviene en los mercados.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, criticó al gobierno por la crisis, al tiempo que calificó de «funestos» los llamamientos a actuar del secretario del Tesoro y del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke. «Esto es un fenómeno que ocurre cada 100 años, esta crisis fiscal es muy drástica (…) ¿Cómo se llegó a esto tan silenciosamente?», se preguntó Pelosi.

En un apasionado debate antes de votar el plan, los detractores de la propuesta desestimaron las advertencias del gobierno de Bush de que todo el sistema financiero estadounidense podría colapsar si no se actuaba con premura.

El representante por Indiana, Mike Pence, advirtió que el plan de rescate iba en contra de los principios del gobierno estadounidense. «La libertad económica significa libertad para tener éxito y libertad para fracasar», dijo Pence, dando cuenta de la intranquilidad de los conservadores por el uso de los recursos y el poder del gobierno federal para intervenir abiertamente en los mercados.

«El mayor plan de rescate financiero de la historia de Estados Unidos cambia para siempre la relación entre el gobierno y el sector financiero y traslada el costo (del mismo) al pueblo estadounidense y eso no lo puedo apoyar», agregó.

El republicano por Texas John Culberso advirtió que el proyecto de ley otorgaba un poder inexplicable y sin precedentes al secretario del Tesoro, quien a partir de ahora tendría la posibilidad de decidir cuándo y dónde comprar deudas incobrables.

El representante demócrata Lynn Woolsey también se sumó a los críticos, quejándose de que se le pide a los contribuyentes que paguen por la irresponsabilidad de las mayores empresas financieras.

«¿Por qué no paga Wall Street por el lío que ella misma ha creado?», se preguntó.

Pero el plan de rescate aún tiene oportunidad de aprobarse en el Congreso, estimó el candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, que llamó a los mercados a mantener la calma.

Obama indicó en un acto de campaña en Colorado que se ha mantenido en contacto con Henry Paulson y Nancy Pelosi, quienes «continúan haciendo esfuerzos para concretar el paquete de rescate».

A cinco semanas de las elecciones estadounidenses, tanto Obama como su rival republicano McCain habían dado un cauteloso respaldo al plan.

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