Bolivia. Nueva postergación de la firma de un acuerdo

Evo: Los "golpistas" carecen de respaldo

El presidente y los prefectos (gobernadores) se encontraba en la central ciudad de Cochabamba en busca de un acuerdo que desactive la grave crisis boliviana, que en el último mes dejó 19 muertos.

El mandatario izquierdista llegó a Cochabamba pisando duro, acusando a sus interlocutores de «golpistas» y congratulándose por el respaldo que le dio el miércoles en Nueva York la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) cuando ratificó su apoyo a la democracia boliviana.

El mandatario indígena informó que en Nueva York se reunió con el secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, de quien dijo «respalda la democracia en Bolivia y defiende la unidad de los bolivianos».

Recordó que en su alocución en la ONU denunció a los prefectos de Santa Cruz, Beni, Tarija, Pando y Chuquisaca de haber impulsado un «golpe civil prefectural» con violentas protestas, toma de oficinas públicas, aeropuertos y plantas petroleras.

Se congratuló porque a su juicio «los golpistas» fracasaron en su intento y porque no tienen respaldo nacional ni internacional y los retó a «rebatir con el voto y no con la violencia» su proyecto de una nueva Constitución, punto neurálgico de la confrontación.

Morales expresó también su deseo de «encontrar acuerdos» en el diálogo que se retoma este jueves en procura de un acuerdo nacional para desactivar la crisis política aunque advirtió que la «paciencia tiene un límite». Mientras tanto el prefecto Mario Cossío, vocero de los opositores, señaló que «hay necesidad de discutir temas fundamentales para Bolivia. La autonomía es un tema importante para el país pero hay necesidad de analizar la Constitución Política del Estado, este es un tema central».

La intención de los prefectos nunca fue revisar toda la Constitución «pero cuando vinimos aquí, la idea tampoco era dejarla así como está, porque si la idea era dejar las cosas como están, entonces ¿para qué estamos aquí?», dijo en declaración publicada ayer jueves por el diario La Razón.

Por su parte Rubén Costas, prefecto de Santa Cruz y el principal opositor a Morales, dijo que «estamos haciendo un esfuerzo de responsabilidad para que se logre de una vez por todas la pacificación del país y encontremos ese gran acuerdo nacional».

El proceso de diálogo, iniciado ayer jueves pasado, transcurre en tenso tira y afloje.

El diálogo político está dividido en mesas temáticas de trabajo: una que intenta encontrar una salida al reclamo de las regiones de la devolución de una renta petrolera regional que el gobierno utiliza para pagar un bono de vejez. Otra que busca compatibilizar el proyecto estatista e indigenista de Morales de una nueva Constitución con los procesos autonomistas que impulsan las regiones rebeldes; y una tercera sobre la designación de cargos acéfalos en el poder judicial.

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