UN CASTIGO A SARKOZY
La izquierda ganó 23 escaños en detrimento de la derecha, en particular la UMP. François Hollande, secretario del PS, declaró que «es más de lo que esperábamos en las mejores hipótesis», ya que contaban con ganar una docena de bancas más y llegaron casi al doble. Según diversos analistas, a escala del Senado esto equivale casi a un sismo. En esa instancia se trataba de renovar un tercio del Cuerpo, que pasó de 331 a 343 miembros, electos por un período de seis años. Mediante el mecanismo de escrutinio mayoritario a dos vueltas se proveen 74 escaños, mientras los restantes 40 se integran en forma proporcional. Esta forma de votación impide que el notable avance de la izquierda se refleje adecuadamente en la composición de los órganos legislativos, ya que otorga una representatividad desmesurada a los pequeños municipios rurales, tradicionalmente conservadores.
En efecto: después de esta elección y las municipales y cantonales que la precedieron en marzo pasado, las principales colectividades territoriales, las más activas y las más pobladas, están gobernadas por la izquierda. Esta preside 20 de 22 regiones metropolitanas y 58 departamentos de 102, de modo tal que 6 de cada 10 franceses viven en municipalidades dirigidas por la oposición de izquierda. Es la consecuencia de las tres derrotas electorales sucesivas del elenco gobernante. «Por una anomalía democrática escribe editorialmente Le Monde- es sin embargo la derecha, adosada a millares de pequeños pueblitos en el medio rural, la que sigue disponiendo de la mayoría en el Palais du Luxembourg», sede del Senado. Dicho organismo tiene poder de veto sobre toda modificación de la Constitución y sobre las denominadas leyes orgánicas. Todos los intentos de reformar este sistema, como el encarado por una comisión presidida por Édouard Balladur, naufragaron. Cierto es que la UMP, o sea la derecha en el poder, perdió la mayoría absoluta en la última votación al Senado en 2004 y deberá negociar con los centristas para ganar su presidencia, que se dilucidará entre tres postulantes, todos de la UMP (el ex primer ministro Jean-Pierre Raffarin, Gérard Larcher y Philippe Marini) para suceder a Christian Poncelet, también de la UMP.
A esos partidos centristas no les fue nada bien en la elección. Conformaron un grupo llamado Unión centrista, agrupando al sector del MoDem (Movimiento Democrático de François Bayrou, que en algún momento pretendió presentarse como una alternativa) y el Nuevo Centro. Perdieron bancas, y en otras circunscripciones pagaron el precio de su división interna. No obstante, procuran ser el fiel de la balanza en la elección del presidente del Senado.
El éxito de los socialistas y sus aliados en ciertas circunscripciones arrebatadas a la derecha, algunas de ellas tradicionalmente conservadoras, es considerado histórico. Así ocurre en Dijon, en la Bourgogne (donde la derecha gobernaba desde 1948), en Corrèze, el antiguo feudo del ex presidente Jacques Chirac, en Bouches-du-Rhône, en Ille-et-Villaine, en la Dordogne. La izquierda hace pie en un departamento siempre situado a la derecha como les Alpes Maritimes y consolida sus bastiones en varias otras regiones. Hay dos victorias que se destacaron especialmente: la de Jean-Pierre Chevènement en el territorio de Belfort, que así reaparece en la arena política al frente de su MRC (Movimiento Republicano y Ciudadano); y la del PCF en el Allier, arrebatándole la banca a la UMP gubernista. El grupo comunista es el único que tiene una mayoría femenina, según destacó su presidenta, Nicole Borvo. Anotemos de paso que varios senadores han sido electos como representantes de los franceses residentes en el exterior.
Estos cambios registrados en la escena política francesa el domingo pasado no han sido suficientes para cambiar el equilibrio de una Cámara que nunca conoció la alternancia desde el inicio de la V República en 1958. El lunes, los diputados votaron en la Asamblea Nacional la prolongación del mandato de las tropas francesas en Afganistán y el primer ministro, François Fillon, anunció el envío de refuerzos. Todos los países, incluso Gran Bretaña, procuran escapar de ese teatro de guerra. De América Latina sólo queda El Salvador. Pero el gobierno francés decidió seguir enterrándose en ese pantano.
Te recomendamos
¿mesías?
Milei rendirá tributo al mesiánico Rebe de Lubavitch, que predicaba supremacismo racial judío
Desde proclamarse mesías y decir que los judíos son la raza superior hasta los escándalos de pederastia encubiertos por la organización: este es el movimiento al cual Javier Milei rendirá tributo en el Palacio Libertad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad