Breves internacionales (II)
La Iglesia Anglicana de Inglaterra se disculpará públicamente con el científico y biólogo inglés Charles Darwin (1809-1882), por haber rechazado hace 150 años la teoría de la evolución.
Las autoridades anglicanas manifestarán en un comunicado oficial que la Iglesia «sobre-reaccionó» por las ideas de Darwin, en un período de «fervor anti-evolucionista».
La disculpa, escrita por el reverendo Malcolm Brown, director de temas públicos del Anglicanismo, indica que la Iglesia cometió el mismo error con Darwin que con las teorías astronómicas de Galileo Galilei en el siglo XVII.
«Charles Darwin, a 200 años de tu nacimiento, la Iglesia de Inglaterra te debe una disculpa por mal interpretarte y por haber reaccionado equivocadamente en un principio, incentivando a otros para que te sigan malentendiendo aún», sostiene el texto.
«Tratamos de practicar las viejas virtudes de ‘fe que busca el conocimiento’ y esperamos hacer algunos arreglos», agrega.
Según la Iglesia de Inglaterra, la oposición actual a las teorías de la evolución «siguen siendo un examen al límite a la fe» para muchos movimientos cristianos, que se sienten amenazados por dichas ideas.
Socorro, de 43 años, no tiene brazos, y Giulia, de 8 años, es tetrapléjica, pero navegan por Internet y operan una computadora con un «mouse ocular» desarrollado en Manaus, en medio de la selva amazónica brasileña.
El mouse se compone de cinco sensores que se colocan en la frente y en las sienes. Los sensores captan los movimientos del globo ocular y los trasmiten a la computadora a través de un pequeño módem.
El «enter» es ordenado mediante un parpadeo. A Giulia Terasawa, tetraplégica a causa de una parálisis cerebral, la creación de la Fundación Feitoza le dio la oportunidad de alfabetizarse e interactuar socialmente. «Es fantástico, nunca imaginé que pudiera trabajar en una computadora», dijo, a su vez a la AFP, Socorro Pinheira Ferreiro, natural de Manaus, que nació sin brazos, y encontró en el mouse ocular una forma de conectarse con el mundo y abrirse mejores perspectivas laborales. «No existe en el mundo nada similar, ni nada como el mouse ocular», proclamó Accir de Soares, gerente de negocios de la Fundación Paulo Feitoza, responsable por la invención, desarrollo y patente del producto. El creador fue el profesor Manoel Cardoso, de la Universidad Federal de Amazonas.
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