Tropas inglesas usaron uranio empobrecido para sus ejercicios
Londres, ANSA
Un vocero del Ministerio de Defensa dijo que los resultados de las ejercitaciones con esas municiones –que según algunos países como Italia, Francia y Portugal habrían originado casos inexplicables de leucemia aguda y cáncer linfático entre los veteranos de los Balcanes– fueron controlados por expertos militares y del medio ambiente.
El vocero dijo que las municiones con uranio empobrecido fueron probadas en los polígonos de tiro de Eskmeals, en el noroeste de Inglaterra y en Solwawy Firth, entre el noroeste de Inglaterra y el sur de Escocia.
Además, el Ministerio de Defensa utilizó los campos de Lulworth, en el condado de Dorset, en el sur de Inglaterra, para probar los proyectiles sospechosos ahora de haber originado el «síndrome de los Balcanes».
Miles de proyectiles pensados para penetrar las superficies blindadas más resistentes fueron probados en todos estos lugares pero en ninguno fue relevado «un riesgo significativo».
El uso del uranio empobrecido en Bosnia –sin que los aliados europeos de la OTAN hubieran sido informados– y en Kosovo –donde en cambio habían sido puestos al corriente– desató una oleada de temores en algunos de los países miembro tras la revelación de numerosos casos de leucemia entre los veteranos de los Balcanes.
La patología que fue bautizada con el nombre de «síndrome de los Balcanes» salió a relucir luego de informaciones relativas a seis soldados italianos que contrajeron leucemia tras haber estado expuestos a dichas municiones en Bosnia y Kosovo.
Varios países europeos, encabezados por Italia, pidieron que se investigara la eventual existencia de una relación entre las radiaciones, que según los expertos serían bajísimas, y las diferentes formas de cáncer linfático contraído por los veteranos.
Las presiones para saber la verdad aumentaron aun más tras el informe de las Naciones Unidas que reveló la existencia de radiactividad en 8 de los 11 sitios examinados en Kosovo, tras los bombardeos con proyectiles de uranio empobrecido durante los ataques de la OTAN de 1999.
Casi todos los países europeos que enviaron soldados a las fuerzas de paz destacadas en Bosnia (SFOR) y Kosovo (KFOR) decidieron someter a sus soldados a análisis para detectar eventuales patologías.
Gran Bretaña, que es el principal aliado de Estados Unidos en la OTAN, se niega a convocar a sus veteranos para examinarlos, firme en su convicción de que el uso de dicho material «no comporta un riesgo significativo para las tropas».
El uranio empobrecido no comporta solo riesgos para los militares que están en contacto con el material bélico sino también para los civiles. Los proyectiles fabricados con este tipo de uranio liberan la sustancia radiactiva en el momento del contacto con el blanco o con el terreno. Sin embargo, el polvo depositado después de la explosión puede ser transportado por el viento a lugares cercanos, aumentando el radio de riesgo para militares y civiles que pueden inhalarla.
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