Israelíes, palestinos y la CIA
Israelíes y palestinos se reunirán con George Tenet en El Cairo, como lo propuso Clinton al presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, durante su entrevista en Washington a principios de semana.
El ministro de Turismo y ex jefe del Estado Mayor, Amnon Lipkin-Shahak, y Avraham Dichter, jefe del Shin Beth (servicio de seguridad interior israelí), se entrevistarán con el jefe de Inteligencia palestino Amin al-Hindi y el jefe de la Seguridad Preventiva (principal servicio de seguridad en los territorios) para Cisjordania, Jibril Rajub.
Tras la cumbre Clinton-Arafat, la Casa Blanca había anunciado que el dirigente palestino había aceptado intensificar sus esfuerzos para poner fin «en la medida de lo posible a los actos de violencia» y reanudar inmediatamente la cooperación sobre seguridad con Israel.
Un alto responsable palestino, que pidió el anonimato, declaró a la AFP que el objetivo de la reunión era «volver a la situación de antes del 28 de setiembre», fecha del inicio de la Intifada que dejó desde entonces 369 muertos (312 palestinos, 13 árabes israelíes, 43 israelíes y un alemán).
Tras unas primeras semanas en que la Intifada consistía en enfrentamientos diarios entre soldados israelíes y manifestantes, la situación evolucionó hacia disparos contra posiciones militares o civiles israelíes, colonos o no.
Por su parte, uno de los principales negociadores palestinos, Saeb Erakat, declaró ayer sábado a la televisión palestina que el objetivo de la reunión era poner fin a «la agresión israelí», el bloqueo de los territorios y los asesinatos de responsables palestinos, «pero no terminar con la Intifada».
La eventual reanudación de las negociaciones sobre seguridad tiene como telón de fondo el callejón sin salida en el que se encuentran las conversaciones de paz, pese a los intensos esfuerzos de Clinton, que abandonará el cargo el 20 de enero.
Varios responsables palestinos criticaron las propuestas estadounidenses e incluso la actitud del gobierno saliente. Arafat ya anunció que las negociaciones seguirán bajo la égida de George W Bush.
El ministro palestino de Información, Yasser Abed Rabbo, consideró que el gobierno de Clinton quería lograr un acuerdo «por los pelos», que perjudicaría los intereses palestinos.
«Es un intento por arrancarnos concesiones sobre nuestros derechos sobre Jerusalén y la Explanada de las Mezquitas, el regreso de los refugiados y nuestra soberanía sobre los territorios» conquistados por Israel en 1967, declaró.
Los palestinos quieren un acuerdo detallado que garantice la retirada de Israel de Cisjordania, la anexión de Jerusalén este y de la Franja de Gaza, ocupadas desde 1967.
Exigen la soberanía sobre la Explanada de las Mezquitas, en Jerusalén este, tercer lugar santo de Islam, cosa que Israel rechaza argumentando que en la explanada se erigía el Templo Judío destruido en el año 70 por los romanos. Los palestinos insisten en el derecho a regresar de unos 3,7 millones de refugiados desde 1948, una cuestión que Israel siempre ha rechazado, considerando que el retorno pondría en peligro su existencia nacional.
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