Clinton creó la superoficina "CI-21"
«Vamos hacia un mundo en que las amenazas son más diversas y difusas, y necesitamos una capacidad de contraespionaje que reconozca las realidades de este mundo cambiante», explicó a la prensa el portavoz de la Casa Blanca, Jake Siewert.
Un «señor contraespionaje» dirigirá la oficina, que será nombrado por el próximo gobierno republicano de George W Bush para coordinar los esfuerzos de diversas agencias, como La Oficina Federal de Investigaciones (FBI), la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Pentágono, precisó el vocero.
Este nuevo servicio fue bautizado «CI-21″ (contrainteligencia del siglo XXI», dijo a la AFP PJ Crowley, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), un organismo presidencial que supervisa la seguridad y la política exterior, y que también será asociado a la nueva estructura.
¿Por qué esa reforma?
«En lugar de intentar saber solamente quién pretende espiarnos, también vamos a examinar lo que es necesario que protejamos», respondió Crowley.
«La amenaza actualmente puede también provenir de un ordenador portátil más que del espionaje clásico de los novelas de este género», explicó Siewert, haciendo referencia a las inquietudes de los empresarios de la alta tecnología.
Los virus informáticos, lanzados en internet, pueden en efecto atacar tanto al sector privado como a los ministerios estadounidenses y el virus que el año pasado se originó en el sureste asiático «tuvo un impacto sobre la seguridad nacional», dijo.
En consecuencia, el futuro director del contraespionaje será el encargado de evaluar «cómo proteger nuestros secretos».
La reforma tiene lugar luego de una gran controversia sobre la forma en que las autoridades trataron «el affairse Wen Ho Lee». Este científico de origen taiwanés del laboratorio nuclear de Los Alamos (Nuevo México, sudoeste), fue puesto bajo sospecha de haber entregado a China sus secretos sobre los misiles Trident a partir de 1996.
Wen Ho Lee fue liberado en setiembre luego que la fiscalía abandonara 58 de los 59 cargos contra él. A cambio, el experto reconoció negligencia en la manipulación de información secreta.
El portavoz del presidente electo, Ari Fleischer, se negó este viernes a hacer comentarios sobre el decreto firmado por Clinton, a sólo quince días de abandonar la Casa Blanca.
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